El uso de ganado para evitar fuegos acumula tres años en el olvido

Espacio en el que ha actuado el ganado en Olocau. / lp
Espacio en el que ha actuado el ganado en Olocau. / lp

La Generalitat activa ahora una línea de ayudas para incentivar el control de la vegetación tras una orden aprobada en abril de 2015

Daniel Guindo
DANIEL GUINDOValencia

A finales del abril de 2015, el Diari Oficial de la Generalitat publicó una orden por la que el Gobierno autonómico regulaba la utilización de ganado para eliminar el exceso de biomasa existente en los montes valencianos y, de esta forma, reducir las posibilidades de que los incendios forestales proliferen en los espacios protegidos de la Comunitat. Con el recuerdo de los brutales fuegos que calcinaron 48.000 hectáreas en los entornos de Cortes de Pallás y Andilla todavía en la memoria, y después de dos años de reivindicaciones del sector, el entonces Ejecutivo valenciano al fin se decidía a impulsar la medida como una buena solución para limpiar los cortafuegos de las montañas de la Comunitat. Pero, casi tres años después, estas actuaciones siguen esperando las ayudas autonómicas que permitan a los pastores impulsar estas acciones, así como un plan que distribuya los espacios y agilice la concesión de autorizaciones. «En este tiempo no se ha hecho nada para aplicar la norma y el monte es un polvorín», lamenta Ricardo Crespo, uno de los ganaderos que esperaba la regulación para actuar en la Sierra Calderona.

Sin embargo, esta espera parece que podría llegar a su fin durante los próximos meses, ya que la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural abrió a finales de enero el plazo de consulta pública de una orden de ayudas para incentivar, precisamente, el control de la vegetación natural en zonas estratégicas para prevenir incendios forestales.

Esta nueva vía de financiación se enmarca en el Plan de Desarrollo Rural 2014-2020 con el fin de ampliar y mantener la red de áreas de cortafuegos y otras infraestructuras de prevención, como puntos estratégicos de gestión, depósitos de agua, observatorios y pistas forestales, entre otros.

El texto considera el pastoreo como una práctica agro-forestal sostenible, en la que el ganado colabora reduciendo los riesgos de incendio forestal mediante el control del desarrollo de la vegetación, al tiempo que genera biodiversidad gracias a la dispersión de semillas.

Asimismo, según explicaron desde el departamento, «el aprovechamiento ganadero es tenido en cuenta como un elemento clave en la revalorización y gestión multifuncional de los montes de la Comunitat, por lo que la orden entiende el pastoreo en estas zonas como una herramienta útil en la prevención de incendios forestales». Se trata, añadieron, «de una medida preventiva a largo plazo, que reduce la vulnerabilidad de las masas forestales al disminuir su continuidad y disponibilidad, fomenta la ganadería extensiva e impulsa el desarrollo sostenible de la economía rural».

Tras conocer la existencia de esta nueva orden que regulará las ayudas, los pastores esperan que no se demore en el tiempo, ya que la cercanía del verano dispara las posibilidades de que los incendios forestales actúen con más virulencia. Además, según recuerda Crespo, en el entorno de Olocau se puso en marcha de forma puntual, y casi como experiencia piloto, una de estas actuaciones entre junio y diciembre de 2017, con el vallado de distintos espacios en los que actuó el ganado. «Sentó precedente y se demostró que se podía hacer, pero no contamos con ayuda de la Administración», lamenta este ganadero, que reclama celeridad en las ayudas.

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