Férreo control a la entrada de reses para atajar el fraude en los bous al carrer

Un aficionado recorta a un toro en Puçol.
Un aficionado recorta a un toro en Puçol. / irene marsilla

La Federación de Peñas Taurinas y la Agencia de Seguridad y Emergencias harán un seguimiento exhaustivo de los animales

RAFAEL LÓPEZ VALENCIA.

En plena temporada de los bous al carrer, y tras los casos de estafa que se han descubierto por parte de algunas ganaderías en los festejos de Quartell, Nules y Meliana, el balance es bien claro: Las medidas de control deben ser el «doble de estrictas», según apuntan desde la Federación de Peñas Taurinas de la Comunitat Valenciana.

De las 20 incidencias que ha detectado la Policía Autonómica en la provincia de Castellón durante los últimos tres años, se han conseguido esclarecer 12 de ellas, con un resultado de 27 detenidos.

Desde 2014, como ya publicó recientemente LAS PROVINCIAS, el control y la atención sobre posibles casos de fraude en la venta de toros a ayuntamientos de la Comunitat, para festejar los bous al carrer, se ha intensificado significativamente hasta el punto en el que la Generalitat ha decidido llevar a cabo un «seguimiento exhaustivo de todas las reses que entran en la Comunitat», según fuentes de la federación.

Asimismo, la propia asociación de peñistas subrayó la existencia de un «protocolo no escrito», que consiste en una «comunicación constante» entre las peñas taurinas, los ayuntamientos y la dirección territorial de emergencias, así como una minuciosa vigilancia en la compra de reses cerriles y su lugar de origen.

En este sentido, la Federación recomienda «cuidado extremo y precaución» a aquellas peñas que todavía no han exhibido a sus toros en las fiestas, y se aseguren que el animal comprado cumple con los requisitos acordados en el contrato, especialmente los mínimos sanitarios.

Además, sugiere que «realicen algún viaje a la finca de origen donde se ha criado el toro adquirido antes del embarque del mismo para asegurarse de que el animal no ha sufrido ningún tipo de contratiempo».

A este respecto, otra parte importante en el «protocolo de actuación» iniciado por la Federación de Peñas y la Agencia de Seguridad es la búsqueda del «origen del problema». El presidente de la Federación, Vicente Nogueroles, recuerda que «no hay que generalizar», puesto que la gran mayoría de los ganaderos se ganan la vida honradamente, pero es necesario reunirse todas las partes tomar una decisión conjunta.

El presidente de la Federación, que también es miembro fundador de la Peña Taurina 'Dona't Aire' de Meliana, explicó tras el descubrimiento del fraude en la localidad, la importancia de «aclarar con el ganadero el toro adquirido, así como ser directos con él». Un factor indispensable que puede evitar engaños y «pillerías» como ya calificó el director de la Agencia de Seguridad y Emergencias, José María Ángel.

El aficionado es el primero en descubrir si se trata de reses que ya han sido exhibidas con anterioridad, ya que observan su forma de comportarse frente al recortador. «Son gente que desde pequeñitos han vivido esto», alegó Nogueroles justificando que los principales perjudicados son los fieles seguidores de estos festejos y el mundo de la tauromaquia. «Estos dos últimos años se han caracterizado por un desencuentro total entre las peñas y las ganaderías», declaró el presidente de la Federación días atrás a este periódico. Además, las redes sociales han sido fundamentales a la hora de localizar si los toros exhibidos en los bous al carrer, ya habían participado anteriormente en las fiestas de otros municipios.

Por otro lado, ante la posibilidad de que hayan peñas u organizadores de festejos que puedan ser partícipes de estafas en la venta irregular de astados que no cumplen con los requisitos acordados, Nogueroles defiende que su objetivo es «estar del lado de los peñistas», pero si hay indicios y pruebas que demuestran que una organización ha actuado «saltándose la normativa», participando en este tipo de picaresca, entonces «debe pagar» y asumir las consecuencias legales que se le impongan. En esta misma línea, Ángel advirtió que las autoridades «continúan investigando posibles incidencias» antes de que termine la temporada de bous al carrer.

El objetivo es evitar a toda costa que continúe la oleada de estafas e intentos de fraude, «aprovechándose de una Comunidad líder en este tipo de festejos». Para ello, será necesario un mayor control en la compra de reses en la Comunitat, para impedir que se oscurezca «el espíritu de la fiesta valenciana» y limpiar la imagen de la gran mayoría de los ganaderos, víctimas también de la picaresca.

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