Un estudio alerta de que ya circulan más drogados que ebrios al volante

Dos de cada diez conductores confiesan que han consumido estupefacientes como para dar positivo en los controles de tráfico

J. A. MARRAHÍ

valencia. «Por cada conductor que conduce bajo los efectos del alcohol entre dos y tres lo hacen tras haber consumido otras sustancias ilegales». La afirmación corresponde al artículo 'Drogas y conducción: Responsabilidad informada' de la doctora María Francisca Carvajal, profesora en el Máster Universitario en Prevención en Drogodependencias y otras Conductas Adictivas de la Universidad Internacional de Valencia (VIU).

La experta basa su conclusión en estudios de la Dirección General de Tráfico (DGT) que aseguran que el 12% de los conductores sometidos a un control de tráfico en España da positivo en drogas. La más presente es el cannabis, con un 7,5%, seguida de la cocaína, con una incidencia del 4,7%, seguida del alcohol, con un 2,6% de los conductores controlados.

«La prevalencia de conducción bajo efecto de las drogas ha empezado a sobrepasar a la del alcohol», resume Carvajal. Y los datos, remarca, «están en consonancia con la baja percepción de riesgo que tienen los conductores respecto al efecto de otros estupefacientes diferentes al alcohol». Hasta el punto de que casi un 20% de los conductores reconoce haber conducido alguna vez creyendo que podría dar positivo en caso de ser sometido a un control de drogas.

Los efectos más letales se vivieron recientemente en Oliva, con la muerte de cuatro ciclistas atropellados en la N-332 por conductores que circulaban bajo influencia de las drogas. La responsable de tres de las muertes, una joven de Gandia, había combinado alcohol con coca.

Los conductores drogados implicados en accidentes graves, alerta la doctora de la VIU, «desconocen probablemente los efectos de las drogas sobre su capacidad» al volante. Ignoran, por ejemplo, que el uso de la cocaína «les lleva a sobrevalorar sus propias capacidades al volante». Se ha demostrado, insiste, «que también les puede llevar a conducir de manera más imprudente e impulsiva, con maniobras temerarias de consecuencias gravísimas». El cóctel de drogas y alcohol, describe, «multiplica el efecto perjudicial sobre la capacidad de conducción.

En la Comunitat, las pruebas de drogas a conductores en la región son 143 veces inferiores en número a las de alcohol. Hay algo más de 3.600 al cabo del año. Pero mientras en los controles de alcoholemia sólo un 2% de conductores da positivo, en estupefacientes el porcentaje se eleva hasta casi la mitad.

Más

Fotos

Vídeos