A la espera de medusas en la Comunitat

Medusas en una playa. / Pablo Sánchez

Expertos auguran una llegada masiva con el cambio del viento | Cruz Roja atiende en lo que va de verano a 500 personas por picaduras en las costas valencianas; el año pasado hubo 20.000 atenciones

MARIA BARBER VALENCIA.

Verano tras verano una de las estampas más típicas de nuestras playas es la de decenas de medusas depositadas en la arena o siendo arrastradas por la marea hasta la costa. Al finalizar 2016 se registró la llegada de más de 134 especies diferentes de estos animales plactónicos. Aunque lo que realmente preocupa, tanto a los valencianos como a los turistas que vienen a disfrutar del clima mediterráneo, es la picadura de este animal. Según asegura el Instituto de Ecología Litoral de la Generalitat Valenciana (IEL), en el pasado año se registraron más de 20.000 picaduras en 10 municipios valencianos, dato que refleja menos de un 20% del total de playas de la Comunitat.

Cómo predecir cuándo se producirá la avalancha

El Instituto de Ecología Litoral estudia cada año la llegada de las medusas mediante la colaboración con la Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda, a través de avisos de los servicios de los socorristas de las playas valencianas y con la ayuda de cualquier ciudadano que quiera ofrecer información sobre avistamientos de medusas. Juan Guillén asegura que «el método de predicción se basa en las observaciones, el conocimiento previo de especies y corrientes en la costa, y en las predicciones meteorológicas». Asimismo, el IEL analiza el número de picaduras por kilómetro de playa y día en los municipios colaboradores.

Aunque la época estival ha empezado hace apenas unas semanas, casi 500 personas ya han sido víctimas de las picaduras de estos animales tan comunes en las costas mediterráneas, según informa Cruz Roja. A pesar de que ya se han registrado medio millar de personas atendidas por contacto con estos animales marinos en lo que llevamos de verano, el grueso está por llegar «todavía» no se han avistado grandes brotes de medusas», también conocidos como 'bloom', asegura Juan Guillén, doctor en Ciencias Biológicas y Jefe de Investigación del IEL. Esto es algo novedoso este año. En veranos anteriores suele producirse una mayor llegada de medusas en las primeras semanas de julio y en la primera quincena de agosto. A partir de estas fechas el riesgo baja. El IEL sí que tuvo constancia de medusas después de Semana Santa.

El motivo por el que no han invadido nuestras playas a día de hoy está directamente vinculado, según afirma Juan Guillén, con las variaciones del viento que se producen en el Mediterráneo. El doctor asegura que hay veranos en los que existe un mayor número de 'blooms' y veranos en los que no nos llega tanta afluencia de estos plactónicos debido a los cambios de dirección de la corriente.

O. phosphorica. Protagoniza gran número de picaduras de menor lesividad que la Pelagia Noctiluca. Suele estar presente entre julio y agosto, en playas semicerradas por espigones artificiales.

R. pulmo. Tamaño considerable (15-35 cm. de diámetro). Su picadura no es muy molesta, salvo que afecte a zonas sensibles.

C. marsupialis. Muy peligrosa por su potente veneno. Suele morar en aguas tropicales pero hace algunas incursiones en el Mediterráneo.

C. tuberculata. Característica forma de huevo frito. Son frecuentes en verano. Su picadura no es muy molesta.

C. hysoscella. Es la menos habitual, observándose durante la primavera e inicios del verano. Escasa incidencia en las picaduras.

El calor que hemos tenido que soportar en el mes de junio ha afectado a la llegada de las medusas, aunque de manera menos significativa que las variaciones del viento, ya que el aumento o la bajada de la temperatura no influye de manera brusca e inmediata en el ecosistema marino, como explican los especialistas. Sí que es cierto que el cambio climático está produciendo variaciones en la estructura trófica de parte de los ecosistemas de los fondos marinos y está provocando que aumente la población de medusas. Por tanto, al haber sido los últimos meses bastante cálidos, se espera que cuando estos animales lleguen a las playas lo hagan en cantidades abundantes. La variación del clima influye, también, en la temperatura del agua y produce cambios en las corrientes marinas, hecho que produce mayor cantidad de temporales, los cuales arrastran más medusas a las costas. Además, el incremento de las temperaturas favorece que se desarrollen especies de plactónicos propias de mares cuyas aguas son más cálidas. Esto se debe a que el aumento de las horas de luz solar es decisivo para desencadenar los fenómenos reproductivos de las medusas, y de la mayoría de especies plactónicas.

La presencia de medusas en nuestras playas no es un hecho sorprendente. Ningún año escapamos a sus picaduras. Que lleguen grandes cantidades de estos animales se debe a que hay especies que se crían en nuestras costas, como es el caso de la 'medusa cruz' (Olindas phosphorica). Otro motivo es que son arrastradas desde grandes distancias por corrientes marinas o fuertes vientos. Aunque estos animales no hayan llegado a nuestras playas todavía, podemos estar seguros de que lo harán. Quizás en mayor o menor medida, pero un año más no nos vamos a librar de tener que ir con cuidado para evitar las molestas picaduras de estos molestos animales marinos.

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