Entra en servicio la variante de la Font de la Figuera

I. D. valencia.

La variante de la Font de la Figuera, que debería haber entrado en servicio en 2012, se inauguró ayer. En concreto, cinco kilómetros de la autovía A-33 que evitarán el paso de unos 14.000 vehículos diarios (el 60%, camiones) por el núcleo urbano.

«Va a mejorar el día a día de los vecinos y las condiciones de seguridad vial ya que el tránsito en carreteras nacionales provoca gran parte de los accidentes», explicó el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, encargado de presidir el acto de inauguración. De hecho, la N-344 a su paso por la Font de la Figuera estaba considerado un punto negro en la red de carreteras del Estado por su siniestralidad.

De la Serna reconoció que la obra en su totalidad, que tiene un coste de 110 millones, se encuentra al 50% de su ejecución, ya que se extiende a lo largo de 12,6 kilómetros. Por ello, desde la Cámara de Contratistas de la Comunitat reclamaron a Fomento que reprograme las anualidades pendientes para que la autovía A-33, que enlazará la A-31 y la A-35 entre Caudete y la Font, finalice antes de 2020, la última fecha asignada.

Asimismo, el ministro aprovechó para recordar otras actuaciones en marcha en materia de carreteras en la Comunitat, como el paso inferior de Xirivella, cuyos trabajos podrían acabar a comienzos del próximo año. «Estamos pendientes de tramitación de un modificado», indicó.

Enumero también el acceso sur al puerto de Gandia, las variantes de Sueca entre Favara y Cullera (ejecutada al 30%) y de Benissa o el acondicionamiento del puerto de Querol en la N-232, cuyas obras empezarán próximamente.

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