Los embalses del Turia acumulan siete meses en alerta y agravan la sequía

El embalse de Loriguilla se encuentra al 25% de su capacidad.
El embalse de Loriguilla se encuentra al 25% de su capacidad. / Manuel Molines

Los pantanos que abastecen Valencia y su área metropolitana están ya a un tercio de su capacidad

Daniel Guindo
DANIEL GUINDOValencia

Las intensas lluvias de principios de año consiguieron paliar en parte la severa sequía que venía azotando a la Comunitat desde hacía más de dos años. Sin embargo, no en todas las zonas las tormentas incidieron con la misma intensidad. Mientras que en la provincia de Castellón y, especialmente, en la zona de la Marina y el entorno del Serpis consiguieron revertir casi por completo la situación, la carestía hídrica ha seguido presente en la provincia de Valencia y ha vuelto a poner en jaque a los sistemas de embalses y acuíferos que nutren la parte central de la autonomía y, especialmente, el área metropolitana de la capital del Turia.

En concreto, según refleja el último informe de seguimiento de indicadores de sequía en el ámbito territorial de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), los sistemas de embalses y acuíferos del Turia acumulan ya siete meses en situación de alerta mientras que los del Júcar empiezan ya a dar signos de agotamiento, con cinco meses seguidos en situación de prealerta.

El último parte disponible sobre el estado de los embalses de la CHJ, a 31 de julio, los pantanos del Turia se encuentran al 33,9% de su capacidad, mientras que los del Júcar están al 29%, por lo que apenas almacenan un tercio de la cantidad total de agua que podrían acumular. Frente a ello, los embalses de Castellón (sistemas Palancia, Mijares y Cenia) están a más de la mitad de su capacidad y los de Alicante (Marina y Serpis) superan el 73% de los recursos que son capaces de contener.

Especialmente delicada es la situación de los dos grandes embalses de la cuenca, como son Alarcón y Contreras. Sólo estos dos pantanos suponen más de la mitad de la capacidad total de almacenamiento de la treintena de pantanos que gestiona la CHJ. Sin embargo, mientras el primero se encuentra al 34% de su capacidad, el segundo apenas supera el 15%. O lo que es lo mismo, de los casi 2.000 hectómetros cúbicos de agua que podrían contener, cuentan únicamente con unas reservas de poco más de 500 y esa cifra supone la mitad de la cantidad total de agua almacenada en todos los embalses de la cuenca.

En el bajo Júcar, el pantano de Escalona es el que se encuentra en una situación dramática, con menos del 5% del agua que es capaz de contener (tiene unos pírricos 4,6 hectómetros cúbicos).

En el sistema Turia, con la excepción del pequeño embalse de Buseo, la situación también es delicada. Mientras el pantano de Loriguilla está al 25% de su capacidad, el de Benagéber ronda el 35%.

Así la cosas, como ya avanzó LAS PROVINCIAS a principios de julio, prácticamente la mitad de la Comunitat sólo tiene agua garantizada hasta el final del verano, mientras que municipios como Vilafranca tuvieron que recurrir a camiones cisterna para combatir la sequía y garantizar el abastecimiento urbano.

Fotos

Vídeos