Elena Cebrián advierte de que la temperatura anormalmente alta del agua aumenta el riesgo de gota fría el próximo otoño

Elena Cebrián, durante su intervención.
Elena Cebrián, durante su intervención. / EFE

La consellera de Agricultura asegura también que el riesgo de incendios en la Comunitat es «muy alto durante todo el año» y lamenta los residuos en el Mediterráneo

EUROPA PRESS Valencia

La consellera de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural, Elena Cebrián, ha advertido este martes de que "algo grave e inusual" está pasando en el mar Mediterráneo, dado que su temperatura está, de promedio, un grado por encima de la media de la última década y estos días ha llegado a superar los 27º, "un valor anormalmente alto y que incrementa el riesgo de gota fría este otoño".

Así lo ha asegurado durante su conferencia en el Forum Europa Tribuna Mediterránea, en la que ha asegurado que "el mar tiene fiebre, la temperatura es el síntoma y la enfermedad que lo causa es el cambio climático", un problema global ante el que la Generalitat actúa con la nueva estrategia valenciana de energía y cambio climático, que integrará toda una batería de medidas en los diferentes sectores y ámbitos del Consell.

Además, ha incidido en que están recabando el respaldo científico necesario para impulsar esta estrategia, contando con expertos de las universidades valencianas y los dos centros de investigación de referencia en materia de agricultura y medio ambiente: el IVIA y el CEAM.

Cebrián ha exigido al Gobierno que no se quede los ingresos por compra de derechos de emisión de las empresas valencianas, sino que vuelvan para poder invertirlos desd eel terreno en políticas de adaptación en bosques, en prevención de inundaciones o en defensa de la costa ante el aumento del nivel del mar.

"Tenemos que concienciar, huyendo del negacionismo pero igualmente del negativismo. Es necesario convencernos de que se pueden hacer cosas, cambiar actitudes y hábitos, hoy mismo, cada día, que aportan un granito de arena a la lucha contra el cambio climático", ha agregado.

Recuperación del Mediterráneo

La consellera ha hecho hincapié en que el futuro dependerá de cómo se cuide hoy el Mediterráneo, un mar que se encuentra "en un estado ambiental alarmante por la degradación de sus costas, la contaminación y la sobreexplotación pesquera, cuyo primer indicador es el estado crítico de las especies de interés comercial".

Esto afecta al sector pesquero valenciano, con "un declive continuo de las capturas y la pérdida de rentas", por lo que Cebrián ha asegurado que junto a los gobiernos de Cataluña y Baleares están reclamando al Gobierno "avanzar en las medidas para la recuperación del Mediterráneo".

Con ese objetivo, el Consell colabora con las cofradías con una pequeña ayuda económica "para que recojan basura y artes de pesca perdidas en el mar" porque los barcos "demasiadas veces pescan basura" como latas de gasóleo, botes de detergente, zapatillas, sillas de jardín o, incluso, contenedores de basura enteros.

Política de residuos

Esas basuras, ha continuado la consellera, proceden de toneladas de residuos mal gestionadas, por lo que ha defendido la necesidad de impulsar una política de residuos "integral e innovadora, con más capacidad de concienciar y educar, y de introducir los principios de la economía circular".

En ese ámbito se han ocupado primero de solucionar "la situación de caos" que heredaron, "con casos judicializados y atentedos ambientales como los lixiviados de La Murada" y avanzando en el nuevo Plan Integral de Residuos de la Comunitat, fomentando la separación en origen de vidrio, plástico, papel y cartón y residuos orgánicos o sellando vertederos.

Además, Cebrián ha recalcado su apuesta por las oportunidades de inversión y empleos "verdes" en un modelo en que "producir mejor sea sinónimo de eficiencia y no de abundancia y en el que consumir mejor no implique necesariamente consumir más".

«Del conflicto al consenso» en agua

La consellera también se ha referido en su conferencia al agua y ha aseverado que a su llegada se encontró con "un ambiente enrarecido, después de muchos años de usarla como arma arrojadiza", un campo en el que aún "quedan algunas minas" y ante el que apuesta por un cambio del discurso, "del conflicto al consenso por medio del diálogo y las soluciones técnicas".

"Han quedado atrás los tiempos en que se usaba el agua para enfrentar territorios y personas", ha dicho, al tiempo que ha recordado que aboga por la combinación de trasvases, desaladoras y aguas regeneradas, junto con el impulso a la reutilización, así como por desarrollar medidas de mayor eficiencia y ahorro en el consumo, tanto en regadío como urbano.

Además, ha asegurado: "Seguiremos exigiendo una nueva gobernanza en las decisiones sobre política hídrica. Nos negamos a ser meros espectadores de lo que se decida en Madrid y en las confederaciones. La política de agua no puede definirse de manera unilateral, hay que reactivar el marco negociador de un pacto nacional del agua y una mayor capacidad de decisión en la materia por parte de las comunidades autónomas".

Reconocimiento a la agricultura

Cebrián también ha defendido un nuevo modelo de agricultura valenciana de futuro, que debería ser "más cercana a los consumidores y que éstos reconocieran lo que aporta, como proveedora de alimentos y de bienes públicos; reconocimiento y valor, que se reflejen en lo que estamos dispuestos a pagar por los productos agrarios".

Una agricultura "con más jóvenes y profesionales, más y mejor formados, sin perder el saber hacer tradicional" y "capaz de adoptar nuevas tecnologías y soluciones alternativas, innovadoras, conservando su esencia, su vinculación al territorio y a los paisajes humanos".

La consellera ha reivindicado que la nueva PAC reconozca la idiosincrasia de la agricultura mediterránea, "que exija la reciprocidad en los acuerdos comerciales para competir en un mercado global en igualdad de condiciones y contenga mecanismos de mercado y de aseguramiento de rentas, que permitan afrontar con agilidad y eficacia situaciones de crisis".

Peligro de incendios

Por último, también se ha referido a la gestión forestal sostenible y ha defendido como máxima la necesidad de "actuar para reforzar la propia capacidad del bosque para defenderse ante los incendios, de manera que su estructura evite o frente la propagación del fuego en caso de incendio".

Se trata, ha dicho, de "favorecer discontinuidades de vegetación, evitar hiperdensidades de pino, combinar y potenciar la presencia de especies autóctonas y crear estructuras de paisaje en mosaico, aprovechando, por ejemplo, antiguos campos de cultivo".

Porque la principal preocupación, la mayor amenaza son los incendios forestales, ha proseguido la consellera, en un territorio "especialmente vulnerable al riesgo de incendio". En este punto, ha lamentado lo ocurrido en Portugal y también ha subrayado que el riesgo de incendios en la Comunitat es "muy alto y durante todo el año" y ha defendido el endurecimiento de las penas para quienes los provocan intencionadamente.

Balance

Asimismo, ha compartido una reflexión final: "Algunos esperaban que no fuéramos a durar ni dos años, pronosticaban que seríamos un gobierno efímero e inestable, pero aquí estamos. Otros esperaban --y aún nos exigen-- que consiguiéramos cambiarlo todo en menos de dos años, pero eso no es posible. Estamos en un tiempo intermedio. Hemos alcanzado muchos logros, quizá no todos los que nos habíamos propuesto, pero sí más de los que algunos quieren admitir".

"Todavía quedan minas que desactivar, desperfectos que arreglar y cuentas que poner en orden. Y sobre todo, nos falta un sistema de financiación justa, para poder abordar las políticas necesarias, para ejercer nuestra autonomía. Y nos sobra el chantaje de la austeridad mal entendida, desde Europa y el Ministerio de Hacienda, que no nos deja reponer suficiente personal en la función pública, para poder gestionar con más eficacia y eficiencia, y prestar un mejor servicio público a la sociedad valenciana", ha concluido.

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