El número de muertos en carretera se duplica en lo que va de año

Un vehículo siniestrado tras un accidente en la V-30./Irene Marsilla
Un vehículo siniestrado tras un accidente en la V-30. / Irene Marsilla

Los últimos siniestros elevan ya a 20 los fallecidos y sitúan la región a la cabeza de España en repunte de accidentes

J. A. MARRAHÍ VALENCIA.

La Comunitat Valenciana alcanzó el año pasado un récord histórico en descenso de muertos en carretera. Sin embargo, las cifras de los dos primeros meses del año son especialmente preocupantes. Según los datos provisionales de la Dirección General de Tráfico, los últimos siniestros elevaron a 20 el número de fallecidos hasta febrero, frente a los 11 que se contabilizaban el año pasado hasta el 25 de febrero.

Obviamente, siempre existe un componente inevitable de azar que hace oscilar las estadísticas. A veces basta que en un choque grave haya varios ocupantes en vez de el conductor solo para que las cifras se disparen. Sin embargo los expertos y víctimas consultados aluden a una serie de factores clave en los que hay que incidir para evitar que las tragedias en el asfalto se agraven y volvamos a los años 'negros' de los noventa y principios del milenio, con cientos de muertos al cabo del año.

Por un lado, urgen apartar de la conducción de manera efectiva a quienes son peligrosos por consumo de alcohol o drogas. También aluden a la necesidad de mejores carreteras y a un parque móvil que sigue envejeciendo. Según Faconauto, patronal de los concesionarios, los coches de la Comunitat tienen una media de 12,4 años.

Conductores y víctimas urgen mejoras en carreteras y apartar del volante a imprudentes

El aumento de la siniestralidad en el arranque del año es algo generalizado en toda España, que pasa de 152 muertos el año pasado a 170, un incremento del 12%. Pero ese triste 'in crescendo' es siete veces mayor en la Comunitat: un 81%. El mayor ascenso del país en el citado periodo. Le sigue Cataluña, que suma ya 27 fallecidos. En la región vecina el aumento es del 58%. Mientras, hay tenues descensos en el número de accidentes mortales en Madrid, Andalucía y Galicia.

Mario Arnaldo es el presidente de Automovilistas Europeos Asociados (AEA). A la hora de explicar lo que está sucediendo aprecia, por un lado, una menor contención del gasto en desplazamientos respecto a los años de la crisis económica que se traduce en «un mayor movimiento de vehículos en carretera».

Fuente: Dirección General de Tráfico.
Fuente: Dirección General de Tráfico. / LAS PROVINCIAS

Por ejemplo, el tráfico de la AP-7 subió un 4% el año pasado en el tramo comprendido entre Alicante y Cartagena. Entre Valencia y Alicante lo hizo casi un 5% y este año sigue la tendencia en ambas zonas. Otro indicador clave es el consumo de carburante. Y según las cifras que maneja AEA, el año pasado subió un 2,3% en España.

Carreteras secundarias

A ese mayor volumen de vehículos en carretera, se suma, en opinión de Arnaldo, «la falta de mantenimiento de las carreteras, especialmente en la red secundaria». Se refiere, a «firmes en mal estado o falta de luminosidad en marcas viales, fundamentales de noche o en días de clima adverso a la hora de evitar accidentes». En muchos casos, «sufren un deterioro enorme y hace falta una mejor señalización».

Entre los fallecidos de este año está la joven Andrea, de 19 años, atropellada por un conductor que dio positivo en el test de drogas. O Yago, otra vida perdida con la misma edad al chocar con un conductor que iba ebrio al volante.

Para Ana Novella, voz de Stop Accidentes, en el repunte de víctimas mortales también incide la «ineficacia» de la actual legislación contra los conductores más peligrosos y temerarios. En su opinión, «de nada sirve el sistema de puntos o retirar el carné a un conductor si no vamos más allá a la hora de impedir que coja el coche». De hecho, en algunas de las tragedias recientes los infractores se pusieron al volante sin importarles haber perdido el permiso. De ahí que las víctimas apuesten ya por «inmovilizar sus vehículos» o sistemas propios de la violencia de género como las pulseras. AEA sugiere que se implante el 'alcoholock', el método que impide arrancar un vehículo con un positivo en alcoholemia.

Un tercio de los conductores noveles de más de 65 años son valencianos

Según datos de la DGT correspondientes al año pasado, un tercio de los conductores noveles de más de 65 años residen que hay en España residen en la Comunitat. En concreto, son 1.273 las personas de entre 65 y 69 años que se sacaron el carné de conducir coches en esta franja de edad en tierras valencianas. A partir de 70 años, fueron 553 los conductores noveles e incluso hay 463 que se lo sacaron con más de 74 años.

Tanto el catedrático de seguridad vial, Luis Montoro, como el presidente de Automovilistas Europeos Asociados (AEA) consideran «preocupantes» la prevalencia de mayores implicados en accidentes. Y no sólo como causantes, sino también por su especial vulnerabilidad como víctimas.

«Cada vez va a ser mayor la presencia de mayores en carretera y en todos los espacios viales, porque la población envejece», describe Arnaldo. Nuestra ley no fija un límite de edad para la conducción más allá de lo que marquen las condiciones psicófísicas. Las revisiones son cada cinco años a partir de los 70, pero el experto opina que son «sistemas de mínimos, puesto que no se hacen analíticas o pruebas más profundas a la hora de detectar posibles impedimentos».

Para Arnaldo «sería preciso modificar la ley» para que los médicos «tengan la obligación de comunicar a la DGT que un paciente no puede conducir por su enfermedad o por la prescipción de algún medicamento». De momento, esa comunicación entre el sistema sanitario y las autoridades de tráfico no existe. El Gobierno únicamente trabaja en un protocolo de estas características para intentar que toxicómanos no se pongan al volante.

«Pero también hay que pensar de una manera realista y garantizar la movilidad de los mayores para que no se queden aislados y no se vean obligados a coger a coger el coche si no pueden», matiza el responsable de AEA.

Y hay datos que siguen poniendo los pelos de punta. Según un estudio de la DGT, de cada diez coches que nos cruzamos en carretera, uno va ocupado por un conductor que ha tomado alcohol o drogas. Y hay más: casi la mitad de los fallecidos en accidentes en España presentaban alcohol, drogas o psicofármacos en los análisis forenses.

Un millar de agentes

Los propios guardias civiles creen que la DGT debe mover ficha ante el repunte de dramas en el asfalto. De hecho, el viernes, miembros la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) presentaron en la Jefatura de Tráfico de Valencia veinte medidas con este propósito.

Piden, en primer lugar, un aumento de agentes hasta alcanzar los 11.000 en toda España. Actualmente, en la Comunitat trabajan 831 efectivos en la Agrupación de Tráfico. Según Juan José Tocón, secretario general en la Comunitat, «en los últimos siete años se ha reducido la plantilla un 14%». Considera que nuestro nivel de circulación, por el turismo, ocio nocturno y tráfico de mercancías, requiere, al menos, un millar de efectivos.

Los controles de alcohol y drogas, opinan, deben ser más «cortos y flexibles en la elección de su ubicación, teniendo en cuenta que los conductores están constantemente informados debido a los mensajes instantáneos por internet».

Al mismo tiempo, exigen «una presencia real de controles de velocidad con radar móvil en tramos peligrosos y puntos negros o intensificar la vigilancia en las carreteras de la red secundaria. Coinciden con las víctimas en medidas como el depósito de vehículos de infractores.

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