Desarticulan una red que estafó 20 millones de euros

La Guardia Civil de Castellón desmantela una organización que engañó a más de 200 personas, cinco bancos y siete empresas financieras

J. MARTÍNEZ

castellón. La Guardia Civil de Castellón ha desarticulado una organización criminal que formó un entramado empresarial de 39 sociedades para blanquear dinero tras estafar 20 millones de euros a más de 200 personas, cinco bancos y siete empresas financieras.

La operación se ha saldado con 29 personas detenidas e investigadas en Castellón, Madrid, Sevilla y Barcelona por su implicación en una de las mayores estafas a nivel nacional. La organización contaba con un entramado empresarial de 39 sociedades, de las cuales 10 de ellas eran sociedades en territorios con ventajas fiscales radicadas en las islas Seychelles, Estados Unidos y Chipre.

La investigación se inició en noviembre de 2016, cuando la Guardia Civil detectó a jóvenes con un nivel muy alto de vida, casas de lujo, coches de alta gama e incluso con escoltas. Los agentes les intervinieron 15 vehículos de alta gama y una embarcación, todo ello valorado en 362.000 euros, así como joyas y material electrónico por valor de 80.000 euros. También bloquearon 270 cuentas bancarias de la red y localizaron otras 12 en Islas Granadinas, Venezuela, Alemania, Malta, Panamá, Chipre, Islas Mauricio, Polonia, Reino Unido y Estados Unidos.

Los investigadores descubrieron inversiones en siete plataformas internacionales de criptomoneda, a través de las cuales conseguían el efectivo. La organización usaba tarjetas 'black' y empleaba varias formas para estafar. A algunas de sus víctimas las captaba a través de portales web que ofrecían préstamos. El engaño consistía en convencer a personas con problemas económicos para que pidieran un crédito de 5.000 euros, de los cuales realmente recibían 3.000, aunque sumando intereses y comisiones se comprometían a pagar 8.000 euros.

La red estafaba también a las financieras mediante la compra ficticia de material industrial y software, con la participación en el engaño de las empresas financiadas, y las cantidades defraudadas rondaban los 100.000 euros a cada firma. Muchas de ellas entraban luego en concurso de acreedores. La Guardia Civil confiscó maquinaria industrial valorada en más de 670.000 euros.

La red también creó en paraísos fiscales financieras con apariencia de bancos y portales web para captar liquidez, sorteando el control del movimiento de capitales, y con estas empresas emitían avales y captaban pasivo en depósitos bancarios. Así engañaban a los clientes de los supuestos bancos, ya que creían que se trataban de entidades reales. El sistema informático utilizado por la red fue adquirido en Panamá y el servidor que usaba era uno de los más seguros del mundo.

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