Una década de cambios lingüísticos

Desde la polémica implantación de Ciudadanía en inglés se han sucedido las normas sobre el peso de las lenguas de enseñanza

Un aula vacía, en una imagen de archivo./JOSÉ GONZÁLEZ
Un aula vacía, en una imagen de archivo. / JOSÉ GONZÁLEZ
Joaquín Batista
JOAQUÍN BATISTAValencia

La impartición de Educación para la Ciudadanía en inglés en todos los centros de Secundaria implicó un punto y aparte en cuanto al aumento del peso de las lenguas extranjeras en la enseñanza valenciana. Aunque es cierto que el camino se abrió una década antes, con los programas enriquecidos (y voluntarios) para Primaria, la polémica asignatura supuso que, por primera vez, se obligara a dar una materia en una lengua distinta a la oficial. Más allá de su vigencia -apenas unos meses del curso 2008-2009-, la batalla judicial y las acusaciones de que sólo se trató de una maniobra política para obstaculizar el desarrollo de la materia, es indudable que plasmó la presión sociala favor del aprendizaje de la lengua extranjera, tendencia que se mantiene hoy en día. De hecho, las últimas modificaciones normativas recogen esta filosofía: en las aulas, con la asignatura de Inglés, no es suficiente. También puso de relieve un problema endémico: la falta de personal docente -sin contar los especialistas- con la necesaria formación en idiomas para dar más asignaturas.

La nueva Ley de Plurilingüismo divide a los representantes de los padres, con un rechazo absoluto en la red concertada

En 2011 se conoció el primer modelo ideado por el PP. Era único y planteaba una distribución igualitaria de las lenguas oficiales, aunque voluntariamente los centros podía incrementar el inglés hasta que cada una copara un tercio de las horas. Entretanto se había anunciado la introducción del chino mandarín como optativa en Secundaria, se implantaban incentivos para que los colegios dieran más peso a la lengua extranjera, se avanzaba su introducción (también voluntaria) en Infantil y se creaban centros públicos -a nivel experimental- donde el 80% de las asignaturas se vehiculaban en la lengua de Shakespeare. El cambio en la conselleria, con la salida de Font de Mora, frenó el modelo único, que no pasó del borrador.

El decreto de plurilingüismo de 2012 ya fijó la obligación de dar una asignatura no lingüística en inglés -idea que se mantiene en las normas sucesivas- aunque se estableció una aplicación progresiva por niveles. También superó la organización tradicional de planes lingüísticos: los PIL, PEV y PIP se convirtieron en dos: plurilingüe en castellano y en valenciano. Dos años después se introdujo otro cambio, dando más peso al español en las líneas en lengua propia de todos los cursos para cumplir la Lomce.

El modelo no había terminado de implantarse y fue sustituido, a nivel normativo, por el del Botánico. El primer decreto, el que vinculaba el valenciano y el inglés, ha sido tumbado por los tribunales por arrinconar la enseñanza mayoritaria en castellano y diferenciar al alumnado. Le siguió un decreto ley que está a las puertas del Constitucional y una Ley de Plurilingüismo que promueve que el valenciano sea la lengua mayoritaria y elimina la doble línea, lo que implica una clara reducción de la oferta educativa donde el español es la lengua principal. Como en casos anteriores, aunque al revés, se acusa al ejecutivo de hacer política con las lenguas.

La nueva ley divide a los padres. Los representantes de Concapa y Fcapa, de la escuela concertada, la rechazan de plano por carecer de consenso y consideran que no garantiza la libertad de elección y peca de política. La Gonzalo Anaya, mayoritaria en la pública, cree que sí permite el aprendizaje plurilingüe, y Covapa, también de la pública, defiende que mejora el decreto anterior, aunque preferiría que se respetara la libre elección de las familias.

1975-97

Un poco de historia

Agonizando el franquismo (1975), se crea un decreto para la introducción voluntaria de las «lenguas nativas». En la etapa preautonómica se fija la obligación de fomentarlas (1979), pero no será hasta el Estatuto y la Ley de Uso cuando el valenciano se consolide como opción vehicular. En 1997, con Camps de conseller, se regula la triple modalidad que se mantendrá hasta 2012: PIP, PIL y PEV.

1998

El inglés entra en escena

Aunque el aprendizaje de una lengua extranjera empieza a introducirse en España en los años 50 y ya es materia obligada con la Ley de Villar Palasí, de 1970, en la Comunitat la fiebre por potenciar el inglés más allá de la asignatura propia se puede concretar en 1998. Camps sigue siendo conseller y se crean los programas de educación bilingües enriquecidos (Pebe). Son como los anteriores pero ampliando las horas en lengua extranjera mediante otras materias. Sólo se aplica en Primaria y siempre de forma voluntaria por parte de los centros con los recursos suficientes.

Francisco Camps.
Francisco Camps. / Damián Torres
2008

Ciudadanía en inglés

La impartición de Ciudadanía en inglés se inicia en el 2008-2009, fijando la primera obligación para los centros de dar un área no lingüística en idioma extranjero. Se implanta en todos los cursos de 2º de la ESO. Desde el principio es polémica, pues la medida (siendo Font de Mora conseller) se interpreta como una manera de boicotear la materia nacida con la LOE. Suma numerosos recursos (incluido el del Gobierno) y acaba siendo anulada.

2008

Avance en infantil

Un mes después de aprobarse la orden que regula el área de Ciudadanía, la exposición al inglés llega a la etapa de Infantil, también de manera voluntaria y limitada a las aulas de cuatro y cinco años (una hora y media semanal como máximo).

2009

Los más plurilingües

Se crea el programa experimental de centros 'superplurilingües', aunque en realidad se basa en impartir la mayoría de asignaturas, salvo las lingüísticas, en inglés. Llega a aplicarse en seis escuelas. El programa muere con el decreto de 2017, aunque con la nueva ley cabe la posibilidad de solicitar un modelo similar.

2009

Chino mandarín

Se idea como una asignatura voluntaria para la ESO y Bachillerato justificada por la pujanza comercial del gigante asiático. Los profesores proceden de una organización oficial china y empieza a aplicarse en una veintena de centros en el curso 2010-2011. La forma de contratación fue recurrida y anulada.

2011

El primer intento del PP

En junio se anuncia un borrador de decreto que cambia el modelo lingüístico de 1997. Plantea un plan único en el que las lenguas oficiales se reparten las materias (además del inglés) y otro llamado Avanzado que permite llegar de forma voluntaria a un tercio de horas en inglés, otro en castellano y otro en valenciano. Es el modelo Font de Mora, pero no se aplicará. Ese año llega José Císcar a la conselleria y revisa la propuesta.

Alejandro Font de Mora.
Alejandro Font de Mora. / I. Marsilla
2011

Red de centros plurilingües

Un par de meses antes de darse a conocer el fallido decreto se crea la red de centros plurilingües, los que de manera voluntaria imparten al menos una asignatura en inglés además de la lingüística. Sirve de herramienta para avanzar hacia el modelo de tercios y establece más recursos para los centros que se sumen. Se mantendrá hasta el decreto definitivo del PP, que toma de base el modelo de la red.

2012

El modelo vigente

Con Català se aprueba el decreto plurilingüe del PP, vigente aún salvo en 1º de Infantil. Aunque es progresivo, obliga a todos los centros a dar al menos dos áreas en castellano, en valenciano y en inglés. Acaba con los PIP, PIL y PEV, mantiene la doble línea e incluye una consulta a los padres, anulada por el Botánico.

2014

El efecto de la Lomce

Educación, con el argumento de que la Lomce exige una presencia razonable de español, obliga, en las líneas en valenciano, a dar dos asignaturas en castellano, incluyendo Lengua, en todos los cursos. Es lo que dispone el decreto de 2012 aunque su aplicación progresiva implica que aún no llega a todos los cursos.

María José Català.
María José Català. / EFE
2017

Un modelo judicializado

En febrero se publica el decreto de plurilingüismo de Marzà. Crea diferentes opciones, de manera que se permite dar más horas de inglés cuanto mayor sea la presencia del valenciano. Además fija acreditaciones de idiomas automáticas en todos los niveles salvo en los de castellano. Dos sentencias lo han declarado inconstitucional por contravenir la igualdad del alumnado y por arrinconar la oferta educativa en castellano.

2017

Decretazo a última hora

En septiembre, a pocos días de iniciarse el curso y con el decreto anterior suspendido cautelarmente, el Consell aprueba un decreto ley que salva los programas lingüísticos de la anterior norma en 1º de Infantil. Se buscaba evitar una nueva matriculación, pues la paralización llegó cuando muchos padres habían elegido centro conforme al decreto de 2017. Está a las puertas del TC porque implicó ignorar una medida del TSJ (la suspensión).

Vicent Marzà.
Vicent Marzà. / EFE
2018

La nueva ley de les Corts

Se aplicará hasta 2º de Primaria el curso que viene. Elimina la doble línea y ha reducido la oferta global en castellano.

2019

Un escenario incierto

El Gobierno cree que la ley puede tener visos de inconstitucionalidad en relación a la inexistencia de alternativas para estudiar con el castellano como lengua mayoritaria. Ha pedido la comisión bilateral con la Generalitat para negociar cambios. Si no hay acuerdo la impugnará ante el Constitucional, y puede pedir la suspensión si se admite a trámite el recurso. Si hay cambio en el Consell en las elecciones, el escenario se abre a nuevas opciones.

Fotos

Vídeos