Les Corts sí quiere ampliar la V-21

Les Corts sí quiere ampliar la V-21

El grupo socialista en el Ayuntamiento apoyó en un pleno la moción de València en Comú para pedir a Fomento paralizar la obraEl PSPV se desmarca de la propuesta de Podemos que apoyaba Compromís

ISABEL DOMINGOValencia

Nuevo capítulo en el serial de las obras de ampliación del tercer carril de la V-21, esta vez, a cuenta de Les Corts, que ayer tumbaba una propuesta de Podemos que instaba al Consell a pedir la paralización de las obras que actualmente tiene en licitación el Ministerio de Fomento.

Sucedió en el pleno de Les Corts, donde los dos partidos que integran el Ejecutivo valenciano optaron por distintos criterios de votación. Mientras que Compromís apoyó la iniciativa de Podemos, el PSPV se decantaba por la abstención y, por tanto, por no respaldar la posición de sus dos socios en el Pacto del Botànic. Así que, con los votos a favor de PP y Ciudadanos, sumada la abstención del PSPV, el pleno rechazaba la propuesta sobre la V-21.

El grupo parlamentario socialista, además, se desmarcaba de la postura adoptada por el PSPV en el Ayuntamiento de Valencia, que sí que apoyó, junto con Compromís, la moción presentada en el pleno de octubre por València en Comú (la marca blanca de Podemos en la ciudad) para rechazar las obras en esta carretera de acceso a Valencia y, por tanto, instar a Fomento a paralizar la ejecución de la actuación.

El tripartito ratificó su posición en contra en el pleno municipal celebrado en noviembre Los diputados de Podemos y Compromís reclamaron a Fomento más diálogo en temas de infraestructuras

Una posición que los tres partidos que integran el gobierno municipal ratificaron hace apenas dos semanas en el pleno de noviembre al rechazar la moción presentada por el grupo popular para instar a dejar sin efecto el texto de octubre. «Nos reafirmamos en la moción», señaló el alcalde, Joan Ribó, al comenzar su intervención para responder a la propuesta de los populares.

Un baile de mociones que refleja la delgada línea por la que camina el PSPV en infraestructuras, ya que el jefe del Consell, Ximo Puig, defendió hace unas semanas el acceso norte al puerto de Valencia -recuperado al hilo de la V-21- y abrió la puerta a una negociación con Fomento, mientras que Compromís rechaza su ejecución.

Nuevo informe ambiental

La propuesta de Podemos en Les Corts, que fue defendidad por el diputado Antonio Montiel, además de solicitar el freno de las obras del tercer carril, planteaba la apertura de un periodo de consultas para que las tres administraciones implicadas (estatal, autonómica y local) pudieran analizar otras inversiones y alternativas que favorezcan «la movilidad colectiva y sostenible de futuro de acuerdo a las determinaciones de la planificación territorial de aplicación».

Al mismo tiempo, planteaba al ministerio realizar un nuevo informe de impacto ambiental (que ya se obtuvo en 2015) y mantener la inversión de 30 millones en la Comunitat, ya que el ministro Íñigo de la Serna advirtió de que el presupuesto podría destinarse a otra actuación en otra autonomía.

En la misma línea, la diputada de Compromís Graciela Ferrer insistió en la necesidad de «dialogar y consensuar» las infraestructuras antes de construirlas. Es el mismo argumento que empleó la consellera de Obras Públicas, María José Salvador, durante su intervención en una jornada en Castellón con el ministro de Fomento, donde apeló al Estado «una mayor coordinación en la planificación de infraestructuras clave» para la Comunitat».

Alternativas de trazado

Fue la parlamentaria del PSPV Sandra Martí la encargada de intervenir en nombre del partido. Admitió que el proyecto cumple los requisitos legales pero afeó a Fomento que no haya realizado un estudio previo de posibles alternativas. Aspecto que, ya el pasado octubre, el ministerio desmintió ya que se estudiaron siete alternativas antes de aprobar el trazado definitivo en 2016.

Fuentes del grupo parlamentario socialista justificaron la abstención en el desacuerdo con los motivos por los que se pedía la paralización de las mejoras en la V-21, que ya soporta un tráfico de más de 83.000 vehículos en la entrada a Valencia según los últimos datos del Centro de Tráfico del Ayuntamiento.

También en que aunque prefieren un cambio de proyecto y que se estudien alternativas como la propuesta por Alboraya (una rotonda para conectar con el polígono), la paralización implicaría que la inversión acabara asignada a otro proyecto.

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