«Estaba convencido de que Julio Iglesias era mi padre»

El abogado Fernando Osuna muestra una foto de Javier. / i. marsilla

El hombre presentará una nueva demanda tras lograr un detective restos biológicos para el cotejo rastreando la basura de la familia Iglesias Javier Sánchez, el valenciano que asegura ser hijo de Julio Iglesias, logra una prueba de ADN que apunta al parentesco

J. A. MARRAHÍ VALENCIA.

«Se quedó mudo, en silencio...». Cuando el abogado Fernando Osuna telefoneó hace dos meses a Javier Sánchez para comunicarle el resultado de la prueba de ADN, el valenciano de 41 años tardó en reaccionar. Segundos después, expresó su sensación: «Estaba convencido de que Julio era mi padre. Ahora espero que al fin se haga justicia». Sánchez no es desconocido. Quizá lo recuerden allá por los 90, pleiteando con su madre en tribunales y cadenas de televisión, con un sólo objetivo: ser reconocido como hijo del cantante Julio Iglesias, el fruto de una aventura del artista y su progenitora, María Edite Santos, en verano de 1975. Ahora, dos décadas después de que el Tribunal Supremo diera carpetazo al litigio sin admitir la paternidad, el caso se reabre con un cotejo de ADN al que el equipo de Osuna otorga una fiabilidad del 99,99%.

Para la obtención del indicio genético se puso en marcha un engranaje propio de espías. «Pero completamente legítimo», aclara el letrado sevillano. «Obviamente, si hubiéramos pedido a Julio su ADN nos hubiera mandado a freír espárragos». Se encargó del asunto a un detective. El profesional peinó los movimientos de miembros de la familia Iglesias en Miami en busca de su basura y deshechos con vestigios biológicos lanzados o abandonados en espacios públicos. «Una colilla, una servilleta, un chicle, algún resto de basura...».

Siempre según el despacho de abogados, el investigador privado recogió aproximadamente una decena de restos «que pueden pertenecer al propio Julio Iglesias, a alguno de sus hijos o a su hermano», pero sin atribuir cuántos corresponden a cada familiar concreto. Esos seguimientos se acompañaron de grabaciones para lograr la máxima fiabilidad probatoria.

El valenciano está ahora «contento, nervioso y expectante». La nueva demanda de paternidad se interpondrá en breve. Osuna baraja para el trámite un juzgado de primera instancia de Valencia, lugar de residencia de Sánchez, o de Marbella, donde el cantante tiene domicilio. Se acompañará de la prueba privada de ADN, de fotos y de testimonios de personas que admiten el supuesto escarceo amoroso en Gerona, en los tiempos en los que Julio Iglesias todavía era pareja reconocida de Isabel Preysler.

Nuevas comprobaciones

Tras este primer paso ante la justicia española, el instructor «debería ordenar repetir la prueba genética en un instituto de medicina legal». Y aquí se abren varias posibilidades. Si Julio Iglesias aceptara colaborar con la nueva comprobación, la paternidad podría llegar a confirmarse de manera «más o menos rápida». Si el intérprete de 'Hey' no está conforme, el caso podría dilatarse. El demandante podría ordenar que se practicara la prueba con un hijo o hermano del cantante. «Y si todos se niegan, la cosa olería ya muy mal. El juez podría interpretar los obstáculos como una evidencia más de la paternidad», remarca Osuna.

Tras obtener la prueba de ADN, el gabinete jurídico intentó llegar a un acuerdo con representantes legales de Julio Iglesias para que reconociera a Javier como su hijo. «Pero fue breve y nos llevamos un 'no' muy claro», describe el abogado.

¿Por qué repetir la lucha judicial que fracasó hace años? «En aquel entonces hubo un defecto de forma y además no se logró prueba de ADN. Ahora la tenemos y es clara», explica. Un juez valenciano ya reconoció que Julio Iglesias era padre de Javier en 1992, atendiendo a testimonios y a la negativa del artista a la prueba biológica. Pero la Audiencia de Valencia lo revocó y el Supremo se pronunció de igual modo. Pero Javier siempre se ha sentido Iglesias. Y ahora cree poder demostrarlo.

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