El Consell eliminará la prohibición de tirar castillos a menos de 500 metros del monte

Castillo de fuegos artificiales lanzado en la inmediaciones de una zona forestal.
Castillo de fuegos artificiales lanzado en la inmediaciones de una zona forestal. / Carolina Amor

Los ayuntamientos podrán delimitar áreas de lanzamiento de fuegos artificiales con permiso de la conselleria a partir del próximo año

Juan Sanchis
JUAN SANCHISValencia

La Conselleria de Medio Ambiente ha puesto en marcha la revisión del decreto 98/1995. El objetivo es autorizar el lanzamiento de fuegos artificiales a una distancia menor de 500 metros de una superficie forestal, prohibido hasta el momento.

En estos momentos se encuentra en periodo de exposición pública de forma que se puedan presentar las alegaciones que se consideren oportunas. La directora general de Prevención de Incendios, Delia Álvarez, espera que pueda entrar en vigor a fin de año. De esta forma el próximo verano muchos municipios que ahora no pueden lanzar fuegos artificiales en sus fiestas podrán hacerlo en 2018.

Pero la supresión no es general ni será posible sin cumplir una serie de requisitos. Según explicó Delia Álvarez, los ayuntamientos que quieran organizar eventos lúdicos con el lanzamiento de fuegos tendrán que elegir una zona determinada. Posteriormente, la Conselleria de Medio Ambiente se encargará de dar la autorización definitiva.

Álvarez indicó que una vez que las instituciones locales hayan elegido una determinada zona «se analizará por parte de nuestros técnicos la localización y en función de los riesgos que haya y según el tipo de suelo forestal que la circunvale se podrá excepcionar algún tipo de uso del fuego en ese emplazamiento».

Los pirotécnicos aplauden la supresión de una medida que consideran «ilógica»

La directora general de Prevención de Incendios explicó que ese emplazamiento «quedará registrado y estarán autorizados el uso de estos fuegos con determinadas características y determinadas medidas de prevención». Álvarez puntualizó que cuando ese ayuntamiento «tiene registrado ese emplazamiento» puede «hacer fuego, una hoguera o un espectáculo pirotécnico con una determinada carga que no sobrepase la altura permitida».

En este sentido se va a crear por Conselleria un registro de zonas autorizadas para el montaje y lanzamiento de artificios pirotécnicos en suelos colindantes o con una proximidad menor a 500 metros en terreno forestal.

En la misma línea, el secretario autonómico de Medio Ambiente Julià Àlvaro explicó en su blog que «la pretensión es compatibilizar la celebración de fiestas tradicionales donde se usa el fuego con la protección de las zonas forestales».

El secretario autonómico explicó que «se delimitarán claramente las zonas donde se puede hacer uso de la pirotecnia o el fuego en general y, también, la potencia de los fuegos de artificio que pueden dispararse».

La conselleria creará un registro de lugares en los que pueden dispararse los fuegos

El borrador del decreto establece en su preámbulo señala que esta norma «está generando un profundo malestar, tanto en los profesionales del sector pirotécnico valenciano como en los responsables municipales, que ven peligrar, por un lado, la forma en que tradicionalmente han venido celebrándose sus fiestas y celebraciones locales y, por otro la viabilidad socioeconómica del propio sector pirotécnico valenciano».

El preámbulo establece también la necesidad de armonizar los usos culturales y tradicionales de la Comunitat con la preservación de la superficie forestal.

Pirotécnicos

La decisión de la Conselleria de Medio Ambiente ha sido bien acogida por los pirotécnicos que llevaban varios años pidiendo la reforma de este medida.

En esta línea, Reyes Martí señaló que era una buena noticia esperada por todo el sector. Martí puso ejemplos de que por 20 o 30 metros no han podido disparar un espectáculo. «El caso más llamativo es en Alzira que tiene la zona de mascletàs a pocos centímetros de un barranco y no se nos permite disparar aéreos».

Ricardo Caballer se mostró más moderado y dijo que es un tema que llevan años persiguiendo. «Pero hasta que no lo vea aprobado y un ayuntamiento me diga que le dejan disparar no me lo creo», explicó.

Caballer resaltó que la medida le parece ilógica porque la distancia de seguridad con las personas es muy inferior a la que se mantiene con el monte. «No tiene sentido», concluyó el pirotécnico.

Greenpeace critica la presión urbanizadora en la Comunitat

La asociación ecologista Greenpeace ha denunciado la presión urbanística sobre determinadas zonas del litoral. En el caso de la provincia de Alicante Greenpeace llama la atención sobre el espacio de costa comprendido entre La VIla-Joiosa y El Campello, que considera el único espacio sin edificar de toda la provincia. En concreto el informe destaca que se observa la intensa artificialización de toda la costa alicantina. Solo los espacios protegidos (como la Marjal Pego-Oliva o las Salinas de Santa Pola, entre otros) han evitado para la organización ecologista la urbanización de ciertos sectores, aunque muchos de esos espacios parecen cercados por áreas urbanas.

En el caso de la provincia de Valencia sostiene que en las áreas no protegidas, la presión urbanizadora es máxima. Para evitar una situación de insostenibilidad irreversible, considera imprescindible el mantenimiento y correcta gestión de las figuras de protección, así como las limitaciones fuera de ellas. Llama la atención en concreto sobre la playa de Puçol y advierte del peligro que existe entre las localidades de Gandia y Cullera.

En cuanto a la provincia de Castellón recalca que los desarrollos urbanos más recientes se adhieren claramente a la línea de costa, de manera que las ciudades han crecido de forma longitudinal con un grosor muy fino en ocasiones y buscando intensamente la primera posición en la playa. El mayor riesgo se encuentra, según Greenpeace, desde Peñíscola hacia el norte, una larga franja costera poco transformada antes de los años 80 que viene experimentando una preocupante transformación urbana a lo largo de la costa.

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