La Comunitat tira cada año al mar el equivalente a un trasvase del Ebro

Instalaciones de la depuradora de Pinedo. / juanjo monzó

La falta de instalaciones para reutilizar los recursos depurados permite que se pierdan casi 300 hectómetros

J. SANCHIS VALENCIA.

La falta de recursos hídricos en la Comunitat es un hecho que nadie discute. La sequía ha vuelto a poner en evidencia la escasez de agua y el déficit estructural que acucia al territorio valenciano.

Ahora bien, el periodo de sequía que se inició en 2013 también ha hecho patentes las deficiencias en política hídrica de las administraciones durante las últimas décadas. La Comunitat deja que se pierdan cada año en el mar o en el cauce de los ríos 293 hectómetros cúbicos, el equivalente a la cantidad destinada por el trasvase del Ebro a la cuenca del Júcar (unos 300 hectómetros cúbicos).

Sólo 128 de los 482 hectómetros cúbicos tratados en las depuradoras de la Comunitat (el 30,4%), según datos de la Entitat Pública de Sanejament de Aigües Residuals (Epsar), se reutilizan. El resto se pierde (el 42% acaba en el mar y el 27, en los cauces de los ríos).

La mayor parte de las depuradoras no pueden aplicar el tratamiento para reutilizar el agua

Tratamiento

Joaquín Melgarejo, director del Instituto del Agua y de las Ciencias Ambientales de la Universidad de Alicante, explica que en la provincia se reutiliza el 49% del agua que se depura.

El director del Instituto del Agua apunta, en este sentido, que para poder reutilizar el agua que sale de una depuradora se requiere que se someta a varios procedimientos previos para alcanzar los estándares de calidad precisos.

Así, tiene que recibir un tratamiento terciario además de someterla a una ósmosis inversa para eliminar la salinidad. «Tal y como sale de una planta depuradora, el agua no sirve para la agricultura. Estropearía los cultivos. Está muy salinizada y hay que eliminar parte de esta sal para reutilizarla en el riego», explica. Además, según resalta el director del instituto, es necesario construir las infraestructuras necesarias para canalizarla desde las plantas de depuración hasta los lugares donde se va a emplear. Hay que ejecutar embalses, instalaciones de impulsión y tuberías. En este sentido, Melgarejo pidió a la Generalitat un mayor esfuerzo económico.

La mayor parte de las depuradoras de la Comunitat no cuentan con las instalaciones necesarias para la reutilización. Desde la Conselleria de Medio Ambiente se ha defendido la necesidad de potenciar la reutilización de agua depurada como una de las formas alternativas para aumentar la disponibilidad de recursos hídricos en la Comunitat. Es más, se trata de una de las líneas de actuación que desde este departamento han incluido en el plan de lucha contra la sequía.

Ahora bien, hasta el momento las inversiones para alcanzar este objetivo no han sido muy elevadas. Los presupuestos de la Epsar, la empresa dependiente de la Generalitat Valenciana que controla las plantas depuradoras y la mayor parte del gasto en esta materia, sufrieron un recorte cercano al 60% en el capítulo de inversiones al pasar de los 49 millones en el año 2016 a 21 en 2017. Aunque en 2018 la cantidad se ha recuperado, sólo alcanza los 31 millones.

Además, la mayor parte de las actuaciones incluidas en el plan de obras de la Epsar para 2018 se refiere a labores de mantenimiento de las depuradoras ya existentes. Tan sólo unas pocas son para adecuar las plantas a la reutilización del agua.

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