Colas en el metro y decenas de obras colapsan Valencia en la vuelta al cole

Decenas de personas esperan para subir al tren, ayer en una estación de metro. / irene marsilla
Decenas de personas esperan para subir al tren, ayer en una estación de metro. / irene marsilla

Una fuga de agua obliga a cortar dos carriles en Pintor Sorolla en plena huelga de Metrovalencia, secundada por un 98% de la plantilla

ÁLEX SERRANO VALENCIA.

Poco faltó para que ayer, lunes de vuelta al cole y a las universidades y al trabajo para miles de valencianos, la ciudad no se convirtiera en un caos absoluto de circulación. Obras en 40 calles de Valencia, incluidas algunas tan céntricas como San Vicente o tan transitadas como Blanquerías o Aragón, más la huelga convocada por los trabajadores de Metrovalencia, unida a los habituales problemas que han azotado a la EMT en verano y a un calor atroz hicieron la vuelta a la normalidad de todo menos normal.

La situación fue particularmente complicada en tres tramos horarios. El primero, a primera hora de la mañana. Entre las 8 y las 9, la conocida como hora punta, miles de personas se dirigieron a sus centros de estudio encontrándose en los andenes de Metrovalencia con una huelga convocada por los trabajadores y con la habitual guerra de cifras entre los maquinistas y la empresa. Mientras unos aseguraban que fue seguida por el 98% de la plantilla, Metrovalencia rebajaba la tasa de seguimiento hasta el 36%. Lo cierto es que una encuesta a pie de andén indicaba que el seguimiento debía estar más cerca de la primera cifra que de la segunda, al menos a tenor de las esperas que se acumularon ayer en estaciones de toda la red. En Àngel Guimerà, una de las más importantes con conexiones con hasta cinco líneas, los andenes estaban repletos. Miles de personas aguardaban a trenes que no llegaban en el primer día de muchos en las universidades. Es el caso de Tamara, una joven de 18 años que empezaba ayer Periodismo en la Universidad CEU-Cardenal Herrera y esperaba en el andén a que llegara cualquier tren de la línea 1. «Es una vergüenza, lo hacen el día que más daño hace», criticaba, mientras estudiantes cercanos reconocían el derecho de huelga de los trabajadores pero lamentaban las inconveniencias causadas. La línea 4, además, acumuló importantes retrasos entre las paradas de Universitat Politècnica y Pont de Fusta. Los paros se repetirán hoy de 7 a 9 y de 19 a 21 horas en las líneas 4, 6 y 8. La huelga afectará de nuevo a toda la red el próximo día 18 de 5.30 a 8.30 horas y de 18 a 22 horas.

A mediodía, entre las 13 y las 14 horas, se complicaba la situación en la superficie. Si por la mañana ya había habido problemas de tráfico, al mediodía, cuando miles de valencianos cogieron sus coches o pretendían coger el transporte público para volver a casa, se encontraron con las obras en la calle. Agentes de la Policía Local, con un servicio especial, controlaron los pasos de cebra de calles como San Vicente o Sant Pau, para gestionar el tráfico que enfilaba esta última tras las obras en la primera. Además, en otros puntos como Blanquerías el densísimo tráfico llegaba a pararse en algunos tramos.

«No entiendo nada, ¿cómo se ponen a hacer esto ahora?», se preguntaba exasperado un conductor que aguardaba en la plaza de San Agustín, en medio de un gran embotellamiento. Los comerciantes de los locales cercanos también criticaban que las obras, que consideran necesarias, se hayan alargado hasta septiembre. «Y parece que durarán hasta Navidad... espero que no sea así porque nos pueden fastidiar la temporada», criticaban en una tienda de ropa.

Además, por si las obras que no se han terminado durante el verano fueran poco, ayer hubo dos fugas que complicaron aún más la circulación. En la calle Pintor Sorolla hubo que cortar dos carriles al tráfico entre el antiguo Banco de Valencia y la calle Doctor Romagosa por una fuga de agua, mientras que en la calle Guadalaviar hubo que hacer lo propio por un escape de gas. También hubo problemas por la tarde, tanto a la salida de los colegios como a la salida de los trabajos. En torno a las 17 horas, en los alrededores de colegios como La Purísima, en Muro de Santa Ana; Santa María, en Tres Cruces; Jesús y María, en la gran vía Marqués del Turia; o el CP Cervantes, en Guillem de Castro, registraron embotellamientos.

El Centro de Control de Tráfico del Consistorio pidió, a través de las redes sociales, que los valencianos dejaran el coche en casa y se desplazaran en bicicleta o bus, pero fuentes de la EMT confirmaron ayer que la plantilla sigue en horario de verano, con muchos conductores de vacaciones, por lo que se acumularon nuevos retrasos como los que llevan sufriendo los usuarios todo el verano.

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