Las claves del secuestro de la valenciana en Tamaulipas

Pilar Garrido, la valenciana secuestrada en México.
Pilar Garrido, la valenciana secuestrada en México.

El ataque pudo comenzar como un robo de coche, pero acabó convitiéndose en un extraño secuestro sin petición de rescate

La Policía Federal y la Fiscalía habían hecho intensas gestiones para localizar a la valenciana Pilar Garrido, residente en México y secuestrada el 2 de julio. Tres individuos, dos de ellos armados con pistolas, se la llevaron en una carretera secundaria de Soto la Marina, una población del estado de Tamaulipas. La víctima regresaba a su domicilio con su bebé de 12 meses y su marido tras pasar el fin de semana en La Pesca, un destino turístico muy visitado de esta región mexicana.

La Policía, sin pistas inciialmente, difundió el 22 de julio el retrato robot de uno de los secuestradores. La imagen divulgada corresponde a un la de joven de unos 15 o 16 años, de complexión delgada y de tez morena oscura. Así lo manifestó Jorge, marido de la víctima y testigo de los hechos.

En el momento de su secuestro. Pilar Garrido Santamans, de 34 años, llevaba puesto un vestido negro y azul cuando fue secuestrada. El vehículo en el que viajaba la familia circulaba en dirección a Ciudad Victoria, la capital de Tamaulipas, pero una obras en la carretera les obligó a cambiar de ruta. El automóvil que conducía el esposo de la víctima fue perseguido e interceptado por otro coche con tres ocupantes.

Según la denuncia que presentó el marido de Pilar, uno de los asaltantes le apuntó con una pistola y le hizo indicaciones para que detuviera la marcha del vehículo. El hombre vio las amenazas a través de su espejo retrovisor y decidió parar porque temía que abrieran fuego contra la parte trasera de su coche, donde viajaba su bebé.

Móvil inicial de robo

La policía sospecha que los hombres armados pretendían robar el automóvil de las víctimas, y por eso les dijeron que bajaran del vehículo, pero Pilar rogó a los asaltantes que no lo hicieran porque su bebé viajaba en una silla de seguridad en la parte trasera. Y entonces, uno de los individuos gritó: «¡Nos llevamos a la vieja!», según el testimonio del esposo de la mujer secuestrada.

Tras meter a Pilar a empujones dentro del coche, los tres hombres huyeron a toda velocidad. El marido de la víctima explicó a la policía que intentó impedir el secuestro, pero desistió porque le pusieron una pistola en el pecho. Según la versión de este hombre, los asaltantes actuaron con la cara descubierta y, finalmente, no robaron el vehículo de la familia ni dinero.

En contexto

Pilar llevaba el móvil en la mano cuando la raptaron, aunque el teléfono dejó de funcionar una hora después aproximadamente. El marido de la víctima también portaba su móvil en el momento del secuestro, pero no llamó a la policía desde la carretera secundaria porque los raptores amenazaron con matar a su mujer. Antes de marcharse con la víctima en el coche, uno de los raptores le ordenó que apagara el teléfono y le dijo también que recibiría una llamada al día siguiente.

Varias horas después, el hombre denunció el secuestro en Ciudad Victoria, y desde entonces, los familiares de Pilar no han recibido ninguna llamada ni petición de rescate. Tras una investigación policial infructuosa, las autoridades de México y de España han recomendado la difusión de este caso para solicitar la colaboración ciudadana en el estado de Tamaulipas, donde se denuncian varios secuestros cada semana. Las personas que tengan alguna pista sobre los secuestradores o el paradero de la víctima pueden llamar al número de teléfono 088 de la Policía Federal de México.

Al día siguiente, 3 de julio, el esposo de Pilar presentó una denuncia ante la agencia del Ministerio Público Especializada en el Combate al Secuestro, en Ciudad Vitoria. El caso estaba siendo tratado como el de 'persona no localizada' ya que hasta el momento no se había reclamado ni a la familia ni a las autoridades ningún tipo de rescate

Huesos encontrados

La Policía mexicana localizó el 26 de julio una osamenta humana y varios objetos que estaban siendo analizados en el marco del dispositivo de búsqueda establecido en la investigación sobre Pilar Garrido Santamans.

Los restos óseos fueron hallados por los efectivos que trabajaban en la búsqueda, en las proximidades de la carretera secundaria que une las localidades de Soto la Marina y Ciudad Victoria, la misma en la que supuestamente Garrido fue secuestrada.

La mujer raptada residía desde hacía tres años en Ciudad Victoria (Tamaulipas), en el noreste del país, con su marido mexicano, que tiene también la nacionalidad española. Tenían previsto viajar a Valencia de vacaciones a finales de julio. El secuestro causó una gran conmoción en la localidad valenciana de Massalavés, donde vive la familia de la fallecida.

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