Los ciclistas víctimas de accidentes en la Comunitat Valenciana se triplican en sólo una década

Dos guardias civiles observan una bicicleta destrozadas tras un accidente. /EFE/Natxo Francés
Dos guardias civiles observan una bicicleta destrozadas tras un accidente. / EFE/Natxo Francés

La federación cifra en 25.000 los aficionados valencianos que salen en fin de semana y pide que los causantes de muertes no vuelvan a conducir

Juan Antonio Marrahí
JUAN ANTONIO MARRAHÍValencia

La bicicleta es un medio de transporte y afición deportiva cuya peligrosidad se dispara en toda España. El número de víctimas de las dos ruedas, la suma de muertos y heridos, crece de manera vertiginosa al mismo tiempo que las de coches, motos, furgonetas o camiones van en considerable descenso. Así se desprende del último informe de la DGT 'Las Principales Cifras de la Siniestralidad en España'.

Tráfico contabilizaba en 2006 un total de 2.441 ciclistas muertos o heridos al cabo del año. Esa cifra se elevó hasta casi 7.000 en 2015, el último año computado. Supone un incremento del 186 % que muestra que el número de víctimas va a más hasta casi triplicarse en el periodo.

Si bien en términos absolutos son más los automovilistas y ocupantes de coches que mueren o acaban en hospitales, la evolución histórica de víctimas es más esperanzadora y dibuja un descenso del 70 %. Lo mismo sucede con la bajada de un 58 % en víctimas de accidentes de moto en el periodo analizado. Ya en el sector de los transportes sucede tres cuartos de lo mismo: baja un 81 % la siniestralidad en camiones pequeños y casi un 70 % la cifra de víctimas en furgonetas.

Pese a las recientes muertes de cinco ciclistas en atropellos en la N-332 a su paso por Oliva y la Vila Joiosa, la mayor siniestralidad para las dos ruedas está en ciudades y cascos urbanos de los pueblos. Según Tráfico, es en estos espacios donde se producen siete de cada diez accidentes con heridos. Sin embargo, la mayoría de muertes se producen en las carreteras. El perfil de la víctima es un hombre de entre 35 y 44 años.

José Saurí es el responsable de Cicloturismo de la Federación de Ciclismo de la Comunitat Valenciana. «A no ser que cunda el miedo entre ciclistas», teme que la siniestralidad siga creciendo ante el «auténtico 'boom' de afición por el deporte en la última década». En la Comunitat, enumera, hay 10.000 federados, pero calcula que son unos 25.000 los amantes de las dos ruedas que cada fin de semana pedalea por caminos de la región.

Para el portavoz de los ciclistas, retirar el carné a infractores reincidentes por alcohol y drogas hasta que Tráfico certifique su desintoxicación es una iniciativa «de buenas intenciones, pero poco práctica». Opina que, ante la oleada de muertes «hacen falta ideas nuevas y una mayor contundencia penal». Saurí lo tiene claro: «Si no confiscan el coche a los infractores además de retirarles el carné estamos muertos».

«Si no confiscan el coche a los infractores, estamos muertos», clama la federación de ciclismo

El experto en ciclismo lo razona así: «Si a los asesinos y maltratadores les quitan las armas, a los que matan con su vehículo hay que quitarles el coche. Es de sentido común». La experiencia dicta que hay conductores que vuelven a cogerlo «hasta con el carné retirado». Así sucedió, sin ir más lejos, con la joven sospechosa del triple atropello mortal de mayo en Oliva.

El portavoz del cicloturismo valenciano estalla tras la estela de tragedias. Cree que si no hay «decisiones políticas y cambios en la justicia, la Guardia Civil no puede hacer más», atada por «leyes que claramente están siendo insuficientes» para apartar el peligro del asfalto.

Junto a locales de ocio

Para el responsable de la federación «no basta con poner controles en medio de la carretera». Reclama que los dispositivos se sitúen «justo a las salidas de las discotecas, pubes y zonas con más afluencia de gente. Es obvio que quienes salen de estos locales no toman Aquarius precisamente y al borracho o drogado le sobran dos kilómetros para liarla en carretera».

Estas, junto con la «prohibición permanente de conducir para quienes causen una muerte por temeridades como alcohol o drogas», son algunas de las propuestas que los ciclistas pondrán sobre la mesa en las reuniones previstas con el Gobierno y Generalitat en busca de soluciones.

La N-332 acumula seis puntos negros con 77 heridos entre Valencia y Alicante

Según Delegación del Gobierno, en los cuatro primeros meses del año se han realizado 1.440 pruebas de drogas a conductores y en seis casos se han abierto diligencias policiales. Además, ha habido casi 165.000 pruebas de alcoholemia con 675 infractores detectados. Pero Ana Novella, voz de Stop Accidentes, coincide con Saurí. «O se embarga el coche a infractores reincidentes o se aplican los sistemas alcoholock (impiden el arranque del coche a quienes van ebrios)».

Novella también insta a los jueces a tomar medidas de encarcelamiento de los más temerarios al volante. «Quien causa una muerte por una imprudencia grave debe ingresar en prisión provisional y esto no siempre sucede. Creo que la cárcel puede hacer que los infractores se lo piensen dos veces».

El peligro llega con los conductores, pero también con la carretera. La N-332, escenario de las últimas muertes, registra seis puntos negros con 77 heridos en un año entre Valencia y Alicante, según la DGT. Manuel Mañes, de la Cámara de Contratistas, alerta de la «ausencia o escaso tamaño de zonas de resguardo laterales» y de la «falta de separación física central». Y alerta de que soporta «un tránsito de 50.000 vehículos de media al día».

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