El caos por la nevada en la A-3 en 2017 obliga a cambiar el protocolo

Cinco de los nueve contratos de mantenimiento de carreteras del Consell se adjudicarán este año

D. GUINDO VALENCIA.

El incidente registrado hace una año en la A-3, a su paso por Requena, en el que miles de vehículos se vieron sorprendidos por una intensa nevada ha llevado a la Administración a modificar el procedimiento que se sigue ante este tipo de situaciones. Principalmente, los cambios se centran en mejorar la coordinación entre los gobiernos autonómico y estatal para «anticipar medidas de control en las carreteras que eviten el corte de las mismas y mejorar la eficacia en la limpieza de estas», según fuentes de la Agencia Valenciana de Respuesta a las Emergencias. En base a ello, en casos de riesgo extremo, se reunirán ambas administraciones para «revisar los puntos de corte en todas las carreteras de municipios con riesgo alto, establecer zonas para derivar los vehículos en carreteras estatales, autonómicas y locales y para impedir el acceso de particulares». La autonomía, para hacer frente a una intensa nevada, cuenta con cerca de un centenar de máquinas quitanieves, entre recursos estatales, autonómicos, provinciales y locales.

Por otra parte, desde la Conselleria de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio destacaron que, en los dos primeros años de legislatura se han invertido 287 millones de euros en carreteras y se han incrementado las cuantías para los contratos de conservación, que eleva a casi 22.000 euros por kilómetro la inversión, frente a los 17.700 actuales. De los nueve contratos de conservación, se adjudicaron cuatro en 2017 (las tres zonas de Castellón y la zona centro de Alicante), mientras que a lo largo de 2018 está prevista la adjudicación de los cinco restantes (Valencia y la zona sur y norte de Alicante).

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