Cañas y maleza invaden los ríos y barrancos en plena alerta por lluvias

Parque Fluvial del Turia. Un ciclista recorre uno de los itinerarios invadidos por cañas, ayer. / damián torres
Parque Fluvial del Turia. Un ciclista recorre uno de los itinerarios invadidos por cañas, ayer. / damián torres

Alcaldes exigen a la Confederación del Júcar que limpie los cauces para evitar desbordamientos

S. V. VALENCIA.

La alerta por lluvias ha llegado, otra vez, con los deberes por hacer. La presencia de maleza y cañas en los cauces vuelve a ser la tónica general en la Comunitat pese a las reiteradas peticiones de los municipios para que desde las administraciones se impulsen las actuaciones de limpieza necesarias. Así se desprende del sondeo realizado por LAS PROVINCIAS entre diferentes localidades que o conocen los efectos de un desbordamiento o bien sufren la falta de adecuación de los encauzamientos.

En la Safor la situación de los barrancos es problemática, pues los cauces más importantes como el río Serpis o el Vaca presentan numerosos puntos conflictivos por la acumulación de vegetación, un problema que según fuentes municipales responde a que la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) no ha hecho las limpiezas necesarias.

La CHJ autorizó hace ya más de un año que Gandia pudiera mejorar el cauce, pero la ciudad no dispone de recursos suficientes. Además, mucha de la vegetación viene de río arriba y acaba en la costa, incluyendo la de otras localidades cercanas como Daimús o Bellreguard. En cuanto a la primera, tras el último episodio de lluvias torrenciales sus kilómetros de litoral quedaron impracticables. Por este motivo el alcalde Javier Planes pidió que se adecúe el cauce para que no se repita lo sucedido en invierno. «El río tiene que estar limpio para que no vuelva a traer cañas desde Alcoy hasta la costa de la Safor. Los temporales del año pasado estuvieron a punto de estropear la Semana Santa, los restos estuvieron semanas en nuestras playas. La limpieza es necesaria», dijo el primer edil.

En cuanto a Tavernes de la Valldigna, el problema está en la falta de laminación del río Vaca, un proyecto que quedó paralizado y del que no hay noticias. Sin esta actuación y con el cauce lleno de cañas una avenida sería difícil de gestionar.

En la Marina, el alcalde de El Verger Basili Salort denunció ayer el deplorable estado de algunos tramos el Girona ante la «pasividad» de la CHJ. «Ha sido el propio municipio el que ha tenido que intervenir para dejar en condiciones el fragmento del cauce que transcurre por el casco urbano», señaló, antes de recordar que las zonas externas están «llenas de cañas», como sucede en el tramo entre El Verger y Ondara. Desde este último municipio se sumaron a las críticas. Su alcalde José Ramiro aseguró ayer que pedirán al organismo hidrológico una limpieza de río en las zonas más conflictivas.

Respecto a Dénia, el edil de Medio Ambiente Josep Crespo explicó que todos los años remiten escritos y fotos del estado de los barrancos y de los puntos que precisan de actuaciones, «pero no nos contestan». La alternativa pasar por hacer lo posible con los recursos municipales. Este verano se ha arreglado el barranco de Sant Joan y se está actuando en la zona de Les Marines.

En cuanto a los alcaldes de la comarca de la Ribera consultados, destacaron que pese a las advertencias «todo sigue igual». Uno de los que ha manifestado en más ocasiones sus quejas ante la CHJ es el de Cullera. Jordi Mayor recordó que su ciudad tiene la agravante de ser «el vertedero del Júcar, donde va a parar toda la suciedad de la ribera del río».

Añadió que en fechas muy recientes, aprovechando el vuelo de reconocimiento para la fumigación contra la mosca negra, «se vio claramente que no se ha actuado debidamente». También relató que el Consistorio «sí ha limpiado caminos y barrancos» mientras que la CHJ «apenas ha hecho nada». «Mucho nos tememos que, una vez más, estamos condenados a sufrir las consecuencias de un posible temporal. Y eso lo volverán a pagar también nuestras playas y los cullerenses con su dinero», dijo.

Desde el gobierno municipal de Alzira reconocieron que por el momento no han recibido comunicación alguna de que vayan a acudir técnicos de la confederación para actuar en las zonas más sensibles del término municipal. Las mismas fuentes se refirieron al barranco de la Casella o al llamado puente 'del McDonalds', donde no se ha actuado y la maleza y las cañas se han apoderado de tramos del río.

La delimitación de competencias en cuanto a los trabajos de limpieza también está detrás de la situación, pues no siempre está clara. Un buen ejemplo es lo que sucede en el Parque Fluvial del Turia, donde la CHJ se responsabiliza del río y las riberas, considerando que el resto de ámbitos próximos forman parte de los términos municipales de las localidades. Sin olvidar que la gestión del entorno natural corresponde a la administración autonómica. El resultado es similar a los casos descritos: las cañas no sólo proliferan en los márgenes, sino que también afectan a los itinerarios que articulan el parque natural.

Otro punto conflictivo es el barranco del Carraixet. Municipios ribereños como Bétera han reivindicado su limpieza, en este caso a través de una carta dirigida a la Confederación Hidrográfica para que fuera incluido en su plan de limpieza de ríos, barrancos y ramblas por el «riesgo de avenidas».

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