Los bomberos rescatan a 140 atrapados por vuelcos y choques

J. A. MARRAHÍ VALENCIA.

Imagine el mundo del revés. Su coche convertido en una anárquica y claustrofóbica coraza que le oprime. Sin salida y casi sin poder girarse para comprobar el estado de familiares o amigos en el asiento de atrás. Eso significa quedar atrapado en un accidente de tráfico, una situación infernal que se produce casi a diario y que pone a prueba el trabajo del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia.

Según el balance anual del organismo de emergencias, son casi un millar sus servicios relacionados con tráfico y 141, las personas atrapadas e siniestros en la provincia de Valencia. Se trata de una labor casi comparable a la cirugía médica en la que cada segundo y cada movimiento son vitales. «Nuestro trabajo se basa en buscar la máxima seguridad, tanto para la víctima como para nuestros profesionales», resalta el presidente del consorcio, Josep Bort.

Los bomberos se han encontrado con servicios de complejidad extrema: varios atrapados, combustible derramado, el vehículo en zona inestable... El primer paso consiste en estabilizar el coche o camión en la medida de lo posible. Después, los especialistas abren una vía de acceso hasta las víctimas para empezar a trabajar en su apoyo sanitario y en la extracción. La duración media de un rescate es de una hora y 17 minutos. «Es importante mantener el eje cabeza, cuello y tronco con la columna totalmente protegida», recuerda Bort.

La zona de Paterna, con el 'bypass' y buena parte de las carreteras del área metropolitana, concentra un 24% de los accidentes con atrapados en la provincia de Valencia. También destaca la intervención de parques de la zona de Gandia. Por allí pasan vías tan transitadas y peligrosas como la N-332.

Fotos

Vídeos