El avance del deterioro del Clínico

Una profesional en el área quirúrgica, ayer.
Una profesional en el área quirúrgica, ayer. / irene marsilla

Ampliar el hospital y completar la reforma de Urgencias son algunas de las reivindicaciones para un complejo sanitario aquejado de saturación La presencia de aluminosis en una estancia reactiva la reclamación de actuaciones

LAURA GARCÉS VALENCIA.

La detección de aluminosis en dos viguetas de un despacho de la segunda planta del Hospital Clínico ha obligado a apuntalar la estancia y a cerrar una sala de espera del área quirúrgica. En todo el edificio se realizarán catas para determinar si otras áreas pueden correr la misma suerte. La situación, confirmada por el centro sanitario esta semana, añade una muestra más de «deterioro» a las denunciadas por representantes de los trabajadores que consideran necesaria «una revisión general» y reclaman una ampliación que permita acabar con la saturación de un hospital que ya soporta muchos años sobre sus muros.

Las denuncias no son nuevas. Llevan tiempo escuchándose, pero los acontecimientos que han acompañado al Clínico en los últimos días las han reactivado. El sindicato UGT esta semana ha vuelto a advertir del «deterioro, la escasez de espacio y la necesidad de ampliación» de unas instalaciones que en distintas ocasiones se han visto al límite. A principios del verano, y el pasado invierno, fue necesario recurrir a habitaciones con una tercera cama para ingresar a los pacientes que lo requerían en un momento en que la demanda asistencial se disparó.

Inundaciones en algunos puntos del complejo sanitario -problemas que se han ido solucionando-, necesidad de más ambulancias, finalización del proyecto para la ampliación de Urgencias y una solución a la concentración de los vehículos sanitarios en el patio central del hospital, son otros problemas que han salido a la luz en los últimos meses.

José Santamaría, representante de UGT en el Clínico, al conocerse la detección de cemento aluminoso en dos viguetas, recordó otras situaciones que acompañan el día a día de las instalaciones y que le llevaron a apostar por una «revisión general». Puso el acento en que «es imprescindible terminar la reforma de Urgencias porque no se puede seguir con la situación que se genera en el patio central con la llegada de las ambulancias».

Pero hay una reclamación, eje sobre el que giran todas las demás, que arrastra no desde días ni meses, sino años, y que hasta el momento se mantiene en compás de espera: la ampliación del Clínico a costa del inmueble vecino, la antigua Escuela de Agrícolas propiedad de la Universidad Politécnica.

Este asunto lleva mucho tiempo sobre la mesa. Han pasado 15 años sin que se haya materializado un proyecto del que se empezó a hablar en 2002 y que llegado 2010 se paralizó ante las dificultades económicas de la Generalitat. La ampliación se eterniza, sigue en el aire aquel proyecto y se mantienen las reivindicaciones.

Llegados a este punto la queja muestra una segunda vertiente. Las mismas voces que solicitan la ampliación han puesto el acento en el avance del deterioro del edificio de la Escuela de Agrícolas lamentando que el inmueble contiguo a un centro sanitario ofrezca la imagen que en algún momento UGT ha llegado a considerar de «insalubridad».

Quieren que la Conselleria de Sanidad y la Universidad Politécnica avancen en las negociaciones que puedan desembocar en la ampliación de las instalaciones hospitalarias. En los primeros días de junio ambas partes confirmaron la existencia de conversaciones.

Mientras estos asuntos siguen pendientes, ahora la mirada se posa en la reparación de las dos viguetas. El Hospital Clínico anunció que la intervención comenzaba este fin de semana con el objetivo de resolver el problema lo antes posible. No confirmaron la fecha prevista para el inicio de las catas que se realizarán por todo el edificio a fin de diagmosticar el estado en que se encuentra, si bien puntualizaron que en otros puntos no han observado «síntomas» de afección de aluminosis, patología de las construcciones vinculada a la presencia de humedad y a un cemento de fraguado rápido utilizado en los años 60 y 70.

Más

Fotos

Vídeos