Los atascos en la V-21 aumentan con 4.000 coches diarios más en un año

Túnel de acceso a la avenida Cataluña desde la V-21. /J. Monzó
Túnel de acceso a la avenida Cataluña desde la V-21. / J. Monzó

Los siete principales accesos de Valencia suben en 36.000 vehículos en octubre respecto al mismo mes de 2016

PACO MORENO VALENCIA.

El mapa de intensidad de tráfico publicado ayer por el Ayuntamiento ha venido a dar la razón a los defensores de la ampliación de la V-21 con un carril más por sentido entre Port Saplaya y Valencia. El mes de octubre tuvo como balance el paso medio diario de 83.555 vehículos por el acceso de la avenida Cataluña, lo que supone 3.870 más que el mismo periodo que el año pasado. Es más, el incremento del 4,8% supone el tercero mayor de todas las vías que llegan al cap i casal.

El gobierno municipal aprobó en el último pleno una moción en la que pide al Ministerio de Fomento que paralice el proyecto de ampliación, en pleno concurso de obras y donde la previsión es abrir los primeros sobres de las empresas aspirantes el próximo lunes. La iniciativa fue defendida por el tripartito y apoyada en cierta forma por el grupo municipal de Ciudadanos, con el rechazo del Partido Popular.

La tozuda realidad es que la intensidad del tráfico en la avenida Cataluña va a más, reflejo de la salida de la crisis económica. De momento el mes de mayor afluencia desde el pasado mayo (último contabilizado en la relación de mapas), ha sido julio al alcanzarse los 95.706 vehículos diarios. Al tráfico habitual desde las poblaciones de l'Horta Nord se sumaban las segundas residencias de los vecinos del cap i casal.

Los datos

Obras.
Fomento tiene pendiente la ampliación de la V-30, también rechazada por el gobierno municipal de Valencia.
Torre mirador.
El Consistorio se niega a recibir el acceso por las deficiencias en los jardines y estanques que decoran las rotondas.
Entorno.
La revisión del Plan General tenía previsto un acceso desde la huerta de Vera, que fue anulado este mandato.

Hay otros accesos a Valencia que registran más intensidad de tráfico, aunque es evidente la debilidad de la V-21 por la estrechez de la calzada desde Port Saplaya. El argumento del gobierno municipal es que afecta a demasiada huerta, además de reclamar la supresión de la conexión con el futuro acceso norte al puerto de Valencia.

Frente a esos argumentos, los últimos seis meses han registrado siempre incrementos en la intensidad media de tráfico. Los atascos en hora punta son cada vez más frecuentes y el acceso construido por el Ministerio de Fomento hace lustros sirve de poco cuando las retenciones empiezan en el Carraixet.

El balance de octubre en los siete principales accesos de la ciudad ha sido de un incremento conjunto de 36.455 vehículos, una cifra que avala también los problemas que tienen muchos conductores a la hora de conseguir una alternativa de transporte público. Tan lejos como ayer se aprobó en el Ayuntamiento el convenio que se firmará con la Autoridad Metropolitana del Transporte, aunque hay excesivas carencias en cercanías, Metrovalencia y líneas de autobuses.

Los conductores siguen huyendo del centro y crece la circulación de bicicletas

El aumento del tráfico en todos los accesos de Valencia tiene su reverso en lo que sucede en el centro. La referencia clásica es la calle Colón, con una bajada sustancial del tráfico de vehículos respecto a lo ocurrido en octubre de 2016. En algunos tramos el descenso llega a ser de 5.000 vehículos diarios, lo que se explica por la calzada más estrecha tras la construcción del anillo ciclista.

Buena parte de los conductores buscan alternativa en las grandes vías, donde se nota una subida. En el túnel de Germanías, por ejemplo, se pasa de 51.179 a 54.546 vehículos diarios, una proporción similar a lo que ocurre en el resto de la Gran Vía Marqués del Turia y la Gran Vía Fernando el Católico.

El concejal del grupo Ciudadanos Narciso Estellés ya ha pedido varias veces que el Ayuntamiento incorpore en sus estudios el concepto de densidad del tráfico además de la intensidad, al indicar con esto que los atascos en la ronda interior (Colón, Guillem de Castro, Blanquerías, etc.) no han disminuido pese a la bajada de vehículos.

En cuanto a los datos de intensidad de tráfico de bicicletas, los datos de octubre arrojan una clara subida respecto a septiembre. El anillo ciclista, abierto en marzo de este año, ha sumado en el cruce con la calle Ruzafa una media de 3.345 bicis diarias, lo que supone uno de los mejores o incluso el resultado más alto desde que se inauguró esta infraestructura, símbolo del nuevo modelo de tráfico propugnado por el gobierno municipal.

El aumento es más notable al compararlo con marzo, cuando tardó unos días en entrar en carga. Entonces en el mismo punto de medición se registró el paso de 2.367 ciclistas diarios, lo que refleja la evolución del itinerario.

Otro asunto son las obras pendientes de rutas radiales. La obra que debe concluir el carril bici desde Tres Forques hasta la plaza de San Agustín sigue paralizada, aunque ya se ha resuelto el contrato con la empresa que renunció a finalizarlo. En la calle San Vicente se trasladaron las paradas de la EMT, aunque siguen las barreras de plástico a la espera de la señalización definitiva y la apertura al tráfico.

También se registra un incremento en el puente de las Artes y el puente de San José, este último peatonalizado el pasado verano y donde también se ha previsto la rehabilitación del monumento.

Desde la caída provocada por la crisis económica el tráfico desde y hacia l'Horta no ha hecho más que crecer y el caso de la V-21 se ha convertido en una de las necesidades más urgentes para mejorar las infraestructuras. Además, eliminará una curva que supone un problema de seguridad vial según constatan los redactores del proyecto.

Fuera ya del acceso por la avenida Cataluña, el mayor incremento el pasado octubre respecto al mismo mes del año anterior se ha producido en el Camino Nuevo de Picanya, donde se ha pasado de 78.767 a 89.853 vehículos diarios. Esto se debe con toda probabilidad a las obras que realiza el Ministerio de Fomento en la V-30, en concreto en el término municipal de Xirivella.

El paso inferior está en plena ejecución y servirá para agilizar la circulación entre la A-3 y la calzada que discurre a lo largo de la marginal derecha del nuevo cauce. Una intervención que ha obligado a los conductores que salen desde Valencia a evitar la avenida del Cid si desean conectar después con la V-30. La alternativa más directa es Archiduque Carlos y el camino nuevo de Picanya, para embocar el nuevo cauce. El incremento ha sido del 14%.

La segunda subida porcentual se ha registrado en la entrada desde la A-3. La avenida del Cid es uno de los lugares más complicados para la gestión del tráfico, lo que probablemente aumentará con la retirada de las pasarelas peatonales. Todas serán suprimidas con una obra ya adjudicada, para dar lugar a pasos de peatones. El gobierno municipal quiere de esta manera favorecer a los viandantes al considerar que las estructuras de hormigón no cumplen la normativa, aunque otra cosa es cómo afectará a la circulación.

En orden decreciente, la tercera corresponde a la ronda norte, que superó el pasado mes la barrera de los 100.000 vehículos diarios en el extremo oeste, donde conecta con la CV-35. En concreto un aumento del 6,3% al alcanzar los 102.640 registrados, lo que explica las frecuentes retenciones.

Más información

Fotos

Vídeos