La asistencia a guarderías y la lectura mejoran el rendimiento escolar

Gráfico./LP
Gráfico. / LP

El informe Pirls señala que los alumnos aumentan la habilidad lectora y evidencia las ventajas de fomentar el hábito desde pequeños

Joaquín Batista
JOAQUÍN BATISTAValencia

El Estudio Internacional de Progreso en Comprensión Lectora 2016 (Pirls, por sus siglas en inglés) se dio a conocer ayer y establece que los alumnos españoles mejoran sus resultados respecto al informe de 2011 (pasan de obtener 513 puntos a alcanzar los 528) aunque se sitúan por debajo de la media de los países de la OCDE (540) y de la Unión Europea (539).

Más allá de las cifras brutas, se destacan una serie de cuestiones que influyen en el rendimiento de los alumnos en esta competencia, que además son coincidentes con las conclusiones de otros informes internacionales como Pisa. Tener más libros en casa está relacionado con mejores desempeños, y el mismo efecto se da entre los alumnos a los que les gusta la lectura o cuyos padres también son grandes aficionados. Además consiguen mejor puntuación los que fueron matriculados durante más años en etapas preobligatorias, como los centros infantiles. Pirls demuestra una vez más que el papel de las guarderías va mucho más allá de facilitar la conciliación laboral y familiar.

Otros indicadores que influyen positivamente en el rendimiento del alumnado es la exigencia del propio centro en alcanzar el éxito académico, el sentimiento de pertenencia por parte del estudiante a la propia escuela -algo tan básico como ser feliz en un aula-, el apoyo recibido en casa o la existencia de dispositivos digitales y electrónicos como ordenadores o tablets.

Comunidades autónomas como Madrid, Andalucía, País Vasco, Asturias, Castilla y León, Cataluña y La Rioja participaron en el estudio con una muestra de estudiantes ampliada, lo que les ha permitido disponer de resultados propios. En el caso valenciano los alumnos que hicieron la prueba entre abril y mayo de 2016 fueron pocos y sólo sirvieron para conformar la muestra española. Por lo tanto, no se conoce su desempeño en la citada competencia, de ahí que la única referencia sea la media estatal. Pirls evalúa el rendimiento en comprensión lectora de los alumnos de 4º curso de Educación Primaria -de nueve a diez años- cada lustro.

En cuanto al gusto por la lectura, los alumnos participantes y sus padres rellenaron un cuestionario donde tenían que mostrarse de acuerdo o en desacuerdo con preguntas como si disfrutaban leyendo o si les agradaba hablar con otras personas sobre las obras, entre otras. De las respuestas se establecieron escalas, de manera que los alumnos a los que se consideró que les gustaba mucho leer obtuvieron 22 puntos más en las pruebas que los que dijeron que no les atraía nada. En el caso de los padres la diferencia fue de +33. La misma tendencia se da en el promedio internacional y en el de la UE. El informe señala lo que puede resultar evidente: «Los mejores lectores pueden leer con más frecuencia y desarrollar mejor las habilidades y estrategias de comprensión», de ahí la insistencia en desarrollar este hábito de manera temprana.

Menos estudiantes rezagados en 4º de Primaria

Uno de los resultados significativos del estudio es que la proporción de alumnos rezagados en España en comprensión lectora es de un 3%, un punto porcentual por debajo del promedio de la OCDE y del total de países de la Unión Europea (4 %). Sucede lo mismo que con la puntuación global: se produce una mejoría respecto a los resultados de 2011, cuando el porcentaje fue del 6%. Para el ministerio, la tendencia «pone de manifiesto el carácter inclusivo del sistema educativo».

En cuanto a la asistencia a centros de educación previa a Primaria (los dos ciclos de Infantil en España, seis cursos) el informe deja claro que acudir durante tres o más años -lo que incluiría la escolarización de cero a tres años- permitió a estos alumnos obtener mejores resultados, como se puede observar en el gráfico adjunto.

En la Comunitat tanto la administración como el sector privado de Infantil creen en esta ventaja formativa, si bien discrepan en las formas: Educación está apostando por fomentar la escolarización temprana reforzando la red pública y el sector privado considera que se podría haber aprovechado su experiencia e instalaciones consolidadas mediante un sistema de ayudas más potente para las familias.

También se evalúa este parámetro combinándolo con el apoyo para incentivar la lectura durante estas edades previas a Primaria, como leer con los niños, contarles cuentos o hacer juegos de letras y palabras. Es decir, el fomento temprano del hábito. Los alumnos que asistieron durante más de tres años a Infantil y recibieron más apoyo, en comparación con los que acudieron durante dos o menos cursos y tuvieron menos refuerzo, «presentan diferencias significativas en todos los países y regiones incluidos en el informe», según se desprende del análisis sobre Pirls realizado por el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (Inee), dependiente del Ministerio de Educación. En España la distancia es de 37 puntos a favor de los primeros.

El informe internacional también aborda variables relacionadas con el profesorado, como su nivel de satisfacción con su trabajo o sus años de experiencia en las aulas. Sin embargo, en el caso español en ningún caso se detectan diferencias significativas en el rendimiento del alumnado durante las pruebas.

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