El arzobispado estudia «deficiencias económicas» del párroco de la Pobla de Vallbona

La Iglesia concede un retiro al sacerdote por «un periodo de reflexión» y encomienda al cura de Cheste la actividad pastoral

R. V.

VALENCIA. El Arzobispado de Valencia se encuentra en estos momentos estudiando la situación que en los últimos días se ha desencadenado en torno a la actividad parroquial en la Pobla de Vallbona y que han desencadenado un cambio de párroco en la localidad, al mismo tiempo que la designación de otro sacerdote para ocupar el puesto.

Desde el arzobispado confirmaron ayer que en estos momentos las autoridades eclesiásticas están «estudiando posibles deficiencias económicas que pudieran aparecer» en la gestión de la parroquia. A ello añadieron que en cualquier caso ante las circunstancias que pudieran darse, «se solventarán en los próximos días».

Mientras todo ello sucede, el sacerdote que hasta ahora ha sido párroco en la localidad del Camp de Turia ya no se encuentra en este destino. Como confirmó el arzobispado, solicitó tiempo atrás «un periodo de reflexión» que se le ha concedido. Aseguraron que las circunstancias que le llevaron a plantear esa solicitud se derivaron de que había atravesado un momento personal difícil que se vio agravado por circunstancias familiares.

Situación personal

Esa petición fue escuchada y ahora ya se encuentra inmerso en ese «tiempo de silencio, de retiro» que en su momento solicitó para tratar de hacer frente a su situación personal.

A esta determinación seguirá ahora la llegada en los próximos días del cura de Cheste. Él será el encargado de seguir adelante con la acción pastoral de la localidad. No es la fecha en la que habitualmente se dan a conocer los nombramientos de nuevos párrocos.

Otro de los extremos que confirmaron desde el arzobispado fue que ha sido el obispo auxiliar, Arturo Ros, quien se ha encargado de estar pendiente de la situación que ha acompañado al sacerdote en los últimos tiempos, así como de seguir el estudio de la situación.

En el municipio hay dos parroquias, la dedicada a Santiago Apóstol y la de la Santísima Trinidad y San José, si bien fuentes de la Iglesia confirmaron que contaban sólo con un sacerdote para las dos comunidades parroquiales. Ambas comparten página en internet desde la que dan a conocer la actividad pastoral de los distintos grupos.

El mes pasado el arzobispado saltó a la actualidad tras la denuncia de posibles «movimientos anómalos» en torno a una congregación religiosa con sede en Bonrepòs.

La situación se zanjó, tras un cruce de posturas, con la apertura de una vía de diálogo entre las misioneras de la congregación religiosa y los representantes de la Iglesia, que llegaron a acordar la realización de una auditoría con la finalidad de esclarecer los supuestos «movimientos anómalos».

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