Los arroceros desobedecen al Consell y quemarán la paja del arroz sin permiso

Un arrocero quemando la paja del arroz. / j. marin

Los agricultores critican que Medio Ambiente sólo quiera autorizar la quema en un tercio de los cultivos y alertan de la proliferación de plagas | El sector planea quemar la paja del arroz sin permiso por la restricción del Consell

D. GUINDOVALENCIA.

Un año después, la tradicional quema de la paja del arroz en el parque natural de la Albufera vuelve a generar polémica. Y esta vez amenaza con incendiar, literalmente, los campos de cultivo, guste o no a la propia Administración autonómica. Las principales organizaciones agrarias ya han hecho un llamamiento para la movilización de los arroceros ante las restricciones planteadas por el Consell para esta práctica. La Unió de Llauradors, por una parte, instará al sector a que proceda a realizar estas quemas, independientemente de si están o no autorizadas por la Conselleria de Medio Ambiente. Además, plantea también distintas acciones de protesta. Por otra lado, la entidad AVA-Asaja plantea solicitar la intervención del propio president Ximo Puig si no se encuentra una solución para autorizar las quemas autorizadas. «El malestar entre los arroceros es cada vez mayor y si la situación no se encauza debidamente habrá movilizaciones y no descartamos tomar el centro de Valencia con los tractores», advirtió ayer Cristóbal Aguado, presidente de la asociación.

El conflicto se arrastra ya desde hace un año. En ese momento, la conselleria se comprometió a crear una comisión específica para tratar la situación y, según AVA-Asaja, prometió verbalmente que este año autorizaría las quemas. Sin embargo, lamentaron desde la Unió, no se ha consensuado nada con los arroceros y la inmensa mayoría de la paja segada esta campaña está en los campos. No quemarla originaría graves problemas de plagas, putrefacción, malos olores y vertidos de aguas negras al lago del parque. Enric Bellido, responsable del sector del arroz de La Unió, alertó de que la única solución es autorizar la quema de forma racional, espaciada en el tiempo y sólo los días en los que no provoque molestias. «Preferimos quemar la paja del arroz dentro de nuestra propiedad que cobrar las ayudas» por no hacerlo «que la conselleria no paga desde hace años», indicó.

La gota que ha colmado el vaso ha sido, según AVA-Asaja, ha sido que el secretario autonómico de Medio Ambiente, Julià Álvaro (Compromís-Els Verds), ha conseguido imponer sus tesis de restringir de forma radical las quemas, frente a la postura de la consellera Elena Cebrián (PSPV), partidaria de la postura de los arroceros. De entrada, y la espera de la reunión de hoy de la cúpula de la conselleria, sólo se podrá quemar la paja en 5.000 de las 15.000 hectáreas del espacio cultivado.

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