La alcaldesa de La Vall alega falta de competencia para actuar sobre la jauría del ataque

Perros de la parcela investigada por el ataque mortal de La Vall. / lp
Perros de la parcela investigada por el ataque mortal de La Vall. / lp

El Ayuntamiento apunta que ni Guardia Civil ni juzgado han impuesto medidas cautelares sobre la parcela que ya registró otra agresión en abril

I. HERRERO

El Ayuntamiento de la Vall d'Uixó asegura no tener competencias para intervenir sobre la jauría investigada por el ataque sufrido en Año Nuevo por un vecino del municipio castellonense de 70 años, que falleció dos días más tarde en la unidad de cuidados intensivos del Hospital La Plana de Vila-real. Según la alcaldesa, la socialista Tania Baños, ni la Guardia Civil ni la justicia han impuesto medidas cautelares que permitan al consistorio actuar y ella misma trasladó a mandos de la Benemérita su preocupación por la ausencia de medidas para evitar nuevos altercados.

En declaraciones a LAS PROVINCIAS, la primera edil asegura que el consistorio no tiene constancia de que la parcela próxima al lugar de los hechos, donde al parecer habitan once perros, sea un núcleo zoológico y, como tal, requiera la licencia pertinente para tener un determinado número de animales. «Para el Ayuntamiento, es una caseta con perros que no necesita licencia de actividad», recalcó, al margen de que ya registrase un altercado previo.

La Benemérita tomó declaración en condición de investigado al propietario de esa parcela próxima al lugar de los hechos, de 450 metros cuadrados y donde se encuentran once perros, según confirmó el delegado del Gobierno en la Comunitat, Juan Carlos Moragues.

El consistorio asegura no tener constancia de que ese recinto sea un núcleo zoológico y requiera licencia

Como publicó este periódico, se trata de canes mestizos, que al parecer fueron los autores de otro ataque a un vecino perpetrado en abril del año pasado. También tomaron muestras del ADN de los animales, descritos como muy agresivos y que permanecen sueltos en el interior de un recinto protegido sólo con vallas hechas de palés y bidones

El incidente de abril se saldó con una persona herida y, supuestamente, el dueño de los animales fue imputado por un delito de lesiones.

Desde el Ayuntamiento de La Vall señalaron ayer que, a raíz de ese ataque previo, la Guardia Civil requirió documentación sobre el incidente registrado en esa parcela y los servicios municipales le remitieron toda la información que poseían.

Según explicó la alcaldesa, desde entonces no se ha decretado ninguna medida cautelar relativa a esa situación y, por tanto, la jauría continúa en las mismas condiciones, sin que el Ayuntamiento o la Policía Local pueda hacer nada al respecto.

En la reciente visita a la parcela, los agentes del instituto armado constataron las escasas medidas de seguridad que tiene el recinto, según indicaron fuentes de la investigación. Las vallas de la parte trasera están hechas con palés y bidones y, de acuerdo con las mismas fuentes, los perros pueden saltarlas con cierta facilidad. Además, los animales permanecen sueltos y sin ataduras en el interior del recinto.

El ataque mortal se produjo durante la tarde del pasado 1 de enero, cuando el fallecido, de 70 años, estaba trabajando en el pequeño campo de olivos que poseía en las inmediaciones del Camí de Miramar de la Vall d'Uixó, cerca del límite del municipio con La Vilavella.

Al parecer el hombre debía estar en el campo cuando cuatro perros (uno blanco y negro, dos de color canela y un cuarto del que no se tiene una descripción completa) le atacaron. Todo indica que la agresión se produjo junto a uno de los árboles que aún conserva abundantes manchas de sangre, un rastro que parece sostener la hipótesis de que el hombre intentó protegerse de los animales encaramándose al olivo.

La alarma se desató cuando los hijos de la víctima salieron a buscarle después de no poder contactar con él por teléfono al ver que se retrasaba. Al cabo de varias llamadas infructuosas decidieron acercarse hasta el campo de olivos. Allí le encontraron agazapado y malherido en un pequeño espacio acondicionado para la quema de rastrojos donde, al parecer, el hombre se intentó refugiar.

Tras descubrir el cuerpo de su padre, llamaron a los servicios de emergencia y una ambulancia trasladó al herido hasta el hospital La Plana de Vila-real, donde ingresó de madrugada en la unidad de cuidados intensivos afectado con numerosas heridas por mordeduras, en estado crítico. Allí falleció en la tarde del pasado miércoles.

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