Alboraya pide a la Generalitat nuevos accesos para desatascar Port Saplaya

Un atasco de vehículos en la entrada de Port Saplaya. / lp

El Ayuntamiento apuesta por crear ramales directos al centro comercial y abrir una salida a la V-21 en la zona norte para acabar con los problemas de tráfico

DANIEL NAVARRO ALBORAYA.

El Ayuntamiento de Alboraya está decidido a terminar con las enormes colas de tráfico que se organizan en la entrada al barrio de Port Saplaya, una de las problemáticas históricas que sufre este distrito residencial del municipio y que encuentra su cénit durante los meses de verano, cuando la población de está urbanización se multiplica.

El distrito cuenta con una naturaleza singular, al tener una dársena y un puerto interior, que se convierten en un embudo para los vehículos, que vienen a confluir en dos rotondas, tanto para entrar del barrio como para salir del mismo, donde las esperas pueden llegar a durar hasta media hora.

Igualmente, en este mismo punto convergen todos aquellos usuarios que se desplazan a la gran zona comercial que hay en las inmediaciones del barrio, lo que viene a agravar el problema, al multiplicar la cantidad de vehículos que se juntan en una vía muy estrecha.

Con el objetivo de terminar con esta situación, desde el Ayuntamiento ya han trasladado una propuesta para modificar los accesos de Port Saplaya a la Conselleria de Obras Públicas y a la Delegación del Gobierno. Así lo aseguró el primer edil del municipio, Miguel Chavarría, que apostó por «construir unos accesos directos con el centro comercial y abrir una salida a la V-21 en la zona norte del barrio».

El proyecto, que ha presentado el Consistorio, y al cual ha tenido acceso LAS PROVINCIAS, busca rediseñar la primera gran glorieta de acceso a Port Saplaya creando una entrada y una salida exclusivas para el gran número de superficies comerciales, evitando así que los usuarios que hacen uso de las mismas no tengan que llegar a la zona urbana con sus vehículos.

Por otro lado, se plantea también una entrada y una salida a la Avenida de la Huerta, para facilitar los movimientos dentro del vecindario, especialmente a aquellos residentes que viven en la zona oeste de la urbanización, la que está más alejada de del mar, junto a la pantalla acústica.

«Es un proyecto muy fácil de hacer y que básicamente buscar mejorar la rotonda, moviendo algunas salidas y entradas actuales, logrando un flujo más ágil de circulación. Especialmente al conseguir que todos los vehículos que tienen que ir a comprar no atascan las entradas al barrio», explicó el regidor.

«Según nuestros cálculos, es una intervención bastante económica y asequible, y que brinda una solución importante para todos, eliminando el embotellamiento que se produce a diario en Port Saplaya», manifestó el regidor.

Asimismo, el proyecto contempla también otra intervención en el barrio, al final de la avenida de la Huerta, en la zona norte de Port Saplaya. En este emplazamiento, actualmente hay una glorieta que limita con una vía de servicio, que sirve de conexión con Meliana, con grandes tramos sin asfaltar.

En este punto, el Ejecutivo plantea crear una salida directa a la autovía V-21, además de adecuar la zona para que sirva también como entrada de vehículos.

«En estos momentos, todos los residentes que quieren salir y entrar del barrio lo hacen por el mismo sitio, así que con esta salida lograríamos liberar la zona norte y los vehículos no estarían obligados a cruzarse todo el barrio para salir, agravando el colapso de los accesos actuales», detalló Chavarría, que aseveró que, «esto permitiría además a los vecinos acceder mucho más rápido a la autovía».

El alcalde aseguró que «es un asunto que ya se ha comentado en otras ocasiones y que al principio planteaba algunos problemas por el número de ramales que salían a confluir a la autovía, pero nos consta que ya se ha llevado a cabo en otros municipios y creemos que aquí también puede hacerse».

De igual manera, el primer edil destacó que «los primeros contactos que hemos tenido con la Conselleria han sido muy buenos, y creemos que las negociaciones pueden terminar siendo positivas». También recordó que «la zona es complicada, porque en la misma confluyen propiedades del Consistorio, de la Generalitat y del Gobierno Central, por lo que es necesario tratar el asunto con todas las partes».

El regidor no quiso marcar una fecha todavía para su ejecución, ya que el plan aún está siendo analizado por los técnicos del Consistorio de Alboraya. «Lo más importante es que se haga, pero cuanto antes mejor», concluyó.

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