Agricultores y expertos piden a la conselleria que se permita la reutilización del monte

Vista del parque natural de la Serra Calderona. / EFE

Advierten de que la Comunitat avanza hacia grandes incendios forestales como los de California, Portugal o Australia

Juan Sanchis
JUAN SANCHISValencia

«¿Alguien ha pensado en lo que nos hemos gastado en cuatro días que ha durado el incendio?. Varios millones. ¿Y nos hemos planteado lo que se podría hacer con esa cantidad en prevención?» Estas preguntas se las hacía ayer Rafael Delgado, ingeniero agrónomo e investigador de la Universidad Politècnica. Para Delgado hay que cambiar de mentalidad ante la situación en que se encuentran los montes de la Comunitat. Así aseguró que si se sigue aplicando la actual política forestal no será extraño que en la Comunitat se produzcan grandes incendios similares a los que se dan en California, Australia o el que recientemente ha castigado a Portugal.

Explicó que el estado del monte es «lamentable, un auténtico polvorín». Delgado recalcó que se trata de un proceso iniciado en los años 60 con la despoblación y abandono del campo. Desde entonces la vegetación campa a sus anchas y sin control.

«Creo que ya está bien de ideologizar la política forestal. Hay que acabar con el 'ecólogo urbanitas' que ve el monte como un lugar de contemplación, que no hay que tocar», aclaró y defendió que se dejara actuar. «Es necesario una política de gestión racional de los espacios forestales», dijo. En este sentido, recalcó que hay que favorecer que la gente vuelva al campo y permitir actividades como la apicultura, la recogida de biomasa, reponer los cultivos y los pastos.

«Los incendios son cíclicos. El de Gátova es el tercero en apenas tres décadas. Y se volverá a repetir a no ser que cambien las políticas», aclaró Delgado.

En esta línea se manifestó Ámparo Olmos, una agricultora que tiene una finca en el término de Segorbe lindando con Soneja. «El fuego se ha detenido ya en tres ocasiones al llegar a la tierra que tenemos en la que hay almendros y olivos», señaló. Para Olmos, la finca cultivada, cuidada y en la que no hay matorrales ha servido de cortafuegos.

Por su lado, el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, hizo ayer unas declaraciones en las que incidía en la importante labor de prevención que ha realizado la administración autonómica y defendió la política llevada a cabo por Medio Ambiente pese a las críticas vertidas por alcaldes y distintas entidades medioambientales.

Ante ellas el presidente dijo que efectivamente «hay circunstancias que hacen que haya más vegetación y un abandono secular en los bosques».

Puig abogó por una gestión del monte «más adecuada» y apostó por mejorar la accesibilidad a los espacios forestales y priorizar las labores preventivas ante los incendios.

Para el presidente de la Generalitat habría que primar la prevención y aunque se ha multiplicado al menos por cinco el presupuesto en esta materia, según apuntó, «tenemos que ir más allá y buscar la accesibilidad».

Según Puig, el concepto de limpieza es difícil porque «no se puede tener los bosques como un jardín», pero sí ha asegurado «que la accesibilidad y la gestión de los bosques es muy importante».

Fotos

Vídeos