Los accidentes y el gran aumento de tráfico prolongaron 12 horas el colapso en carretera

Colas del lunes en la entrada de la avenida del Cid. /  jesús signes
Colas del lunes en la entrada de la avenida del Cid. / jesús signes

La Semana Santa se salda con dos fallecidos y colas históricas de 42 kilómetros por el siniestro en la A-3

J. A. MARRAHÍ VALENCIA.

Son contadas las ocasiones en las que las principales carreteras de la Comunitat sufren retenciones generalizadas y con una duración de medio día. El lunes confluyeron todos los elementos para que así fuera: un significativo aumento de vehículos en circulación, el regreso tras las vacaciones de Semana Santa y tres accidentes en diferentes puntos generaron un colapso que llegó a sumar 67 kilómetros de colas y retenciones de doce horas en la A-3.

Como ya anunció Tráfico al inicio de la operación especial, la Comunitat ha asumido la mitad de los desplazamientos de Semana Santa en toda España, en concreto 4,3 millones en la segunda fase, la más problemática. Según el balance realizado ayer por la DGT, «el parque de vehículos circulante se ha incrementado en más de 900.000 unidades» en todo el país.

Segundo factor: un regreso en masa. Si bien la salida al inicio de la operación de Semana Santa fue escalonada, el buen tiempo hizo que muchos viajeros apuraran sus estancias de vacaciones hasta última hora. Y la elevada densidad de vehículos propició los siniestros.

Un anciano muere y otras dos personas sufren heridas por un choque en Les Coves

El más grave fue el ocurrido a las 11.15 horas en una zona clave: la A-3 a su paso por Requena y en sentido hacia Valencia. Un coche se salió de la autovía con el resultado de un fallecido y un herido grave, según Tráfico. El colapso fue de los que hacen historia. La gran cantidad de vehículos que en ese momento circulaban desde localidades del interior hacia la capital y su área metropolitana llenó el asfalto de colas hasta casi la medianoche. Regresar a Valencia se tornó en una odisea. Entre los coches atrapados en la A-3 y los que llenaron el desvío por la N-III, la DGT contabilizó retenciones de hasta 43 kilómetros.

Cuatro horas para volver

Uno de ellos fue Arturo García, de regreso a Valencia con sus hijos desde un municipio conquense. «A la una de la tarde eso estaba imposible. Los conductores intentaban huir por la N-III pero se encontraban con más atasco. Algunos salían del coche para estirar las piernas andando por el arcén. Lo que normalmente me cuesta algo menos de dos horas me tuvo cuatro horas en la carretera».

Pero este no fue el único punto con problemas. Otro siniestro sin víctimas mortales en Moixent también congestionó la A-35 con colas de hasta 7 kilómetros. Así lo vivieron Mercedes y Miguel, un matrimonio de Godella: «Habíamos pasado el día en nuestra casa de campo. Al regresar a Valencia vimos tantos coches en la carretera sin avanzar que optamos por dar media vuelta y quedarnos en el pueblo un rato hasta que aquello se despejara».

También en la provincia de Alicante, un accidente en Villena retuvo el tráfico en la N-334 hasta formar colas de 8 kilómetros. Prácticamente todas las carreteras de entrada a Valencia sufrieron problemas. La V-31 (Pista de Silla), la V-21, la A-25 o el entronque entre la A-3 y 'bypass' fueron también escenario de las congestiones.

La Comunitat acaba la Semana Santa con dos personas fallecidas, el mismo número que el año pasado. Al siniestro de Requena se suma el ocurrido el domingo en Torrent, que costó la vida a una mujer de 30 años. La víctima murió el lunes en el Hospital General por las graves lesiones que sufrió al salirse su vehículo de la A-7 y caer a la carretera CV-405. Quedó atrapada en el coche y el conductor, de 30 años, pudo salir con ayuda de varias personas.

Tres agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil de Valencia rescataron a la mujer tras cortar con una navaja el cinturón de seguridad y le practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar hasta que la víctima recuperó sus constantes vitales, pero estaba muy grave y murió al día siguiente.

La lista de tragedias se alargó ayer, ya fuera del periodo de operación especial de Semana Santa. Una colisión entre dos vehículos en Les Coves de Vinromà causó la muerte a un anciano de 88 años. Fue en la CV-10. Además hubo que lamentar dos heridos en el siniestro: una mujer de 85 años fue hospitalizada con contusiones y un traumatismo torácico, y un hombre de 59 fue igualmente evacuado con una contusión en un hombro.

Más

Fotos

Vídeos