Las Provincias

Oltra culpa del caos en los centros de menores a la Abogacía de la Generalitat

Oltra culpa del caos en los centros de menores a la Abogacía de la Generalitat
  • La consellera se pregunta por qué en Igualdad no constan los informes de la fiscalía en los que participan los letrados y que alertan de notables deficiencias

valencia. La consellera de Igualdad y vicepresidenta de la Generalitat, Mónica Oltra, se vio sometida ayer a la peor comparecencia tras un pleno del Consell en lo que va de legislatura, casi dos años. Hora y media de preguntas sobre un mismo tema, el caos en los centros de menores: unos arrastran retrasos en los pagos de más de tres meses, otros son vaciados tras detectarse indicios de maltrato y el de Monteolivete se cierra tras reiterados informes de la fiscalía alertando del riesgo para los niños que en Igualdad se desconocen durante meses. Oltra lanzó varios interrogantes sobre el funcionamiento interno de la Administración, especialmente por la escasa relación entre la Abogacía de la Generalitat y su conselleria.

La vicepresidenta, tensa y muy incómoda, defendió su gestión y la de su equipo en relación al traslado de todos los menores del centro de Segorbe, así como en el proceso del cierre de las instalaciones de Monteolivete. Sin embargo, el momento clave llegó al ser preguntada por la inacción de la Generalitat frente a los informes de la fiscalía alertando de la situación en Monteolivete. La documentación se remonta a abril del año pasado, pero no consta por ahora de manera oficial en la conselleria de Oltra. La actuación del ministerio público sólo se conoce de manera oficiosa en Igualdad, aunque en la Generalitat sí se sabía lo que ocurría. Al menos, en Abogacía.

«¿Cómo no puede saber la Conselleria de Igualdad nada sobre las inspecciones que hace la fiscalía si la propia Generalitat, a través de la Abogacía, participa de los procedimientos judiciales que se derivan de esas inspecciones?», se le interrogó a Oltra. Ante eso, la consellera desveló una importante laguna en la maquinaria autonómica: «Sabemos que la fiscalía hizo una inspección pero no tenemos constancia de ello hasta enero de 2017. El informe es de abril de 2016, pero no hay constancia oficial... ¿Y cómo es posible?... Pues esa pregunta también me la hago yo y estamos intentando averiguarlo... porque es la misma preguntita que me estoy haciendo yo. Toda la conselleria está patas arriba buscando papeles precisamente por eso». Oltra admitió, de esta forma, que la Generalitat sí conoce y participa en los informes de la fiscalía. Sin embargo, la Generalitat es enorme y la conexión de sus departamentos es mínima en algunos casos. El problema es que esa colaboración de la Abogacía con la fiscalía no supone que en Igualdad tengan conocimiento de las gestiones del ministerio público. La deseada eficiencia en la gestión acaba atrapada en los agujeros negros de la burocracía, sin que la vicepresidenta consiga explicarse ni explicar por qué ni cómo ni cuándo.

La fiscalía inspeccionó Montelolivete y elaboró un informe desfavorable a la situación del centro en abril del año pasado. El documento llegó el pasado mes de enero, pero sin pasar por ningún registro y de manera muy informal, al departamento de Oltra (quien destacó que también se elaboraron informes negativos sobre el centro en 2008 y 2011, durante los gobiernos del PP). Para rizar el rizo, en septiembre de 2016 se produjo un caso de abusos sexuales en Monteolivete. La consellera enumeró ayer las múltiples reuniones con Delegación de Gobierno, la Fiscalía de Valencia o distintos ayuntamientos para trasladar a los menores, y deslizó la escasa colaboración de algunos.

L'Eliana niega ser insolidaria

Oltra subrayó la poca ayuda recibida en l'Eliana cuando se planteó la posibilidad de combinar varios traslados, de modo que en la localidad de Camp de Turia recalarían un grupo de menores. «Hablamos con el alcalde. Sólo tenía que facilitarnos una licencia para la pernocta en unas instalaciones que no son públicas. Sin embargo, nos dijo que no lo autorizaría si los vecinos no lo aprobaban, y no pudimos convencerles. Dijeron que no querían tener problemas y que sus casas perdieran valor», relató Oltra sobre sus gestiones ante el alcalde de l'Eliana, el socialista Salva Torrent. Ayer, el Ayuntamiento de la localidad emitió un comunicado asegurando que se había enterado de toda esta situación por la prensa.

En el caso del centro de Segorbe, del que un informe de la conselleria alertó de indicios de maltrato, Oltra admitió que los menores fueron reubicados en otras instalaciones gestionadas por la misma congregación de religiosas que dirigen las dependencias segorbinas. «No tenemos un problema con las Terciarias Capuchinas, sólo con las que gestionan en Segorbe», recalcó Oltra, quien hizo una encendida defensa de la fulminante intervención.

«Estos niños no tienen voz y por eso se han tapado durante años un montón de cosas y mientras yo esté aquí, que no lo dude nadie, estos niños tendrán voz, dignidad y respeto y los defenderé. Ya puede venir el PP, la congregación de quien quiera o el sursum corda, que aquí los niños tienen la defensa de la Generalitat», clamó Oltra, inflamada y reconociendo que se había «engañado» al confiar en que el PP «sí gestionó bien el asunto de los menores. Me engañé». No obstante, la consellera cuenta con una secretaria territorial que ya fue alto cargo en el Consell de Fabra (ahora ha pedido irse), y de la que habla muy bien. Además, el actual subsecretario de Igualdad fue designado secretario en la dirección territorial de Valencia durante los años del PP. A Oltra no le pueden sorprender ahora ese «montón de cosas» tapadas. Tampoco parece que pueda decir que «se engañó», tras dos años de gestión, junto a personas con experiencia en la Generalitat dirigida por el PP.

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