Las Provincias

El recorte de aulas de Bachillerato obligará a 900 familias de la Comunitat Valenciana a cambiar de colegio

Alumnos de Secundaria durante un examen en una imagen de archivo.
Alumnos de Secundaria durante un examen en una imagen de archivo. / :: afp
  • Dieciocho de los centros afectados mantienen alguna de sus líneas, por lo que los alumnos de la ESO que pasen de curso competirán por las plazas disponibles

El recorte de aulas de 1º de Bachillerato tendrá consecuencias directas en unas novecientas familias cuyos hijos cursan actualmente 4º de la ESO en alguno de los 25 centros que pierden unidades. Y es que de cara al próximo curso deberán buscar otro colegio para proseguir con sus estudios. Se trata de los primeros paganos del ajuste, que ya ha derivado en una manifestación de protesta prevista para el sábado y en la creación de una plataforma de afectados.

El volumen de alumnado que verá cortada su progresión académica en el mismo centro se puede extraer del resumen de escolarización del curso actual que publica el Portal de Transparencia de la Generalitat. Siete de las 25 escuelas pierden todas sus líneas de Bachillerato, por lo que ya no dispondrán en septiembre de aulas de 1º, y actualmente tienen 405 estudiantes en el último curso de la Secundaria Obligatoria. Aunque aprueben, para ellos no habrá plazas sostenidas vía concierto.

En las 18 restantes, en cambio, sí se mantiene al menos una línea. Por tanto habrá oferta, aunque limitada respecto a la situación actual. Es más, en todos los casos menos en dos los puestos disponibles son bastante inferiores al número de matriculados en 4º. Aunque es algo que ya se ha dado en años anteriores en algunos centros -el número de líneas de ESO era superior a las de Bachillerato- es cierto que el recorte aplicado intensificará, y mucho, la diferencia de plazas disponibles. Esto significa que los que pasen de etapa tendrán que competir para acceder a las aulas concertadas. En base a la normativa de admisión, aquellos con mejor expediente académico en la ESO sumarán más puntos.

Del resumen de escolarización se desprende que en estos 18 hay 615 estudiantes en 4º que 'sobrarán'. Es decir, con el ajuste no habrá puestos para darles cabida. Sirve un ejemplo. En uno de los centros hay 132 estudiantes en cuatro aulas de 4º de la ESO, y el curso que viene se mantendrán sólo dos de las cuatro de 1º de Bachillerato (70 plazas). Esto significa que 62 quedarán fuera.

Sumando las dos situaciones el total de alumnos afectados es 1.020, aunque hay que tener en cuenta la repetición. Según los datos oficiales del Ministerio de Educación, el porcentaje de alumnos que no promocionan en 4º, en la Comunitat, oscila entre el 10,5% y el 11%. Si se descuenta este factor, se concluye que la necesidad de cambiar de centro afecta a unos 900 alumnos (y sus respectivas familias).

También cabe la posibilidad de que algunos encaminen sus pasos hacia la FP de grado medio. Aunque es una opción cada vez más atractiva para el alumnado, no parece que sea la preferida por los padres en los centros afectados, pues sólo uno cuenta con un ciclo formativo. Lo lógico es pensar que se quiera optar por la continuidad en el colegio elegido años atrás por los padres para cursar estudios de Bachillerato.

Los centros que se han animado a recoger firmas en la plataforma Change.org o han remitido comunicados incluyen entre sus críticas que habrá muchos alumnos obligados a cambiar de colegio, incluyendo también a los de niveles anteriores a la ESO, que sufrirán el recorte a medida que vayan llegando a Bachillerato. En la misma línea se pronunció la Federación Católica de Asociaciones de Padres de Valencia (Fcapa) tras las declaraciones de la vicepresidenta del Consell, cuando alegó que el ajuste no iba a causar trastornos a las familias tras argumentar que todos los matriculados en Bachillerato mantendrían su plaza pese a la no renovación del concierto.

Otra alternativa que se puede poner encima de la mesa, e incluso se ha valorado en alguno de los centros, estudios de viabilidad incluidos, es mantener las aulas que pierden el concierto en régimen privado. El inconveniente es que habría familias que no tendrían la capacidad económica para asumir el coste de los estudios de sus hijos.

Armelar, recursos y Fsie

Por su parte, el Armelar de Paterna, que pierde una línea, remitió un comunicado lamentando que «las familias de más de 70 alumnos que optaron por el colegio desde Infantil hasta Bachillerato, a menos de dos meses para finalizar el curso, se ven afectadas por esta medida que consideramos vulnera el artículo 27.1 de la Constitución». También alerta de que el recorte afectará en años sucesivos a las 1.300 que integran el centro y defienden que se trata de una escuela «innovadora, participativa, inclusiva y comprometida con la realidad».

Por otro lado, la portavoz del PP, Isabel Bonig, informó de que el Tsjcv ha admitido a trámite los recursos que presentaron contra la normativa que regula de conciertos, de la que se deriva las supresiones de Bachillerato, y también el que va contra el decreto plurilingüe. Por su parte, el conseller Marzà se mostró «completamente tranquilo» al alegar que se trata de un trámite.

Otra medida de presión la protagoniza el sindicato mayoritario en la concertada, Fsie, que va a presentar escritos de rechazo a las eliminaciones en los consejos escolares municipales de Valencia, Torrent, Godella, Carcaixent, Paterna y Alzira. Se critica la privación de la continuidad, que no se atiende la demanda social y que tendrán consecuencias en los puestos de trabajo.

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