Las Provincias

Las notas, fundamentales para seguir en el colegio

El ajuste aplicado en Bachillerato tendrá consecuencias en la admisión. En los centros que pierden aulas concertadas de 1º pero mantienen alguna línea sostenida con fondos públicos será el procedimiento ordinario el que decida sobre la continuidad de los alumnos de 4º de la ESO, en el caso probable de que promocionen más estudiantes que plazas concertadas se oferten. Y para entrar en Bachillerato, además de los puntos ordinarios aplicables en todas las etapas también computa el expediente académico, esto es, la media de las asignaturas cursadas en la ESO.

Es lo que sucederá, por ejemplo, en aquellos centros de dos líneas que pierden una. Es decir, de las dos clases de 1º concertadas, sólo se mantendrá una. Si suben dos promociones de 4º de la ESO se generará un embudo que obligará a competir por el puesto. Y más teniendo en cuenta que el máximo autorizado para 1º de Bachillerato es de 35 alumnos y no 42, la ratio fijada en años anteriores por el PP.

Llama la atención que mientras que Educación facilita la transición en los centros públicos entre la Primaria y la Secundaria con las admisiones automáticas en los institutos adscritos, en la concertada se vayan dar casos de cambios de centro contra la voluntad de los padres. Por no hablar de si sucede en familias con varios hijos en el mismo colegio que el curso que viene tengan que buscar plaza para el que llegue a Bachillerato.

Por otro lado, las patronales señalaron que en la ESO el balance de aulas creadas es en principio positivo, aunque las supresiones afectan a primeros cursos, mientras que en Infantil sólo caerán los convenios en centros con poca demanda.