Las Provincias

Uno de cada cuatro concertados pierde aulas de Bachillerato

Una clase de Bachillerato perteneciente a un centro concertado de Valencia. :: damián torres
Una clase de Bachillerato perteneciente a un centro concertado de Valencia. :: damián torres
  • Las patronales animan a los centros afectados a presentar alegaciones y valoran que se mantengan los convenios de FP

La conselleria ya ha trasladado el primer balance del proceso de renovación de conciertos, y en Bachillerato los datos provisionales implican que uno de cada cuatro colegios perderán al menos una de sus aulas de 1º. La información se dio el martes a las dos patronales del sector en relación a sus centros asociados, y está previsto que entre hoy y mañana lleguen a los afectados las comunicaciones oficiales.

En el caso de Escuelas Católicas se han eliminado 23 unidades correspondientes a veinte colegios, mientras que los de la Federación de Centros de Enseñanza (Feceval) pierden nueve aulas de otros ocho. Los 28 suponen el 27% del total, pues según los datos de la administración autonómica en la actualidad hay 103 escuelas con esta etapa concertada.

En casi todos los casos el recorte es parcial. Es decir, no se pierde la concertación del Bachillerato al completo, sino una de las líneas vigentes e incluso dos en los más grandes. Eso sí, hay por al menos cuatro centros que se quedan directamente sin convenio por la supresión de su única línea o porque el ajuste se lleva por delante las dos existentes.

Los datos son provisionales por varios motivos. Por un lado, porque sólo hacen referencia a las escuelas asociadas a las patronales, por lo que no incluyen los referidos a aquellas sin filiación o pertenecientes a otras asociaciones, y no se debe olvidar que pueden detectarse errores en la valoración de las solicitudes de concierto que se subsanen con posterioridad o que se tengan en cuenta las alegaciones que presenten los titulares de los que pierden unidades.

Los efectos del recorte se aplicarán en septiembre, pues ya no se ofertarán las aulas suprimidas de 1º. Los que actualmente están en este curso -el que viene pasan a 2º- tienen garantizada la continuidad hasta que terminen. El problema se crea para los que promocionan desde 4º de la ESO, que tendrán que competir en el proceso de admisión por un puesto concertado o cambiar de centro. Cabe la posibilidad también de que la titularidad decida mantener el aula que se queda sin fondos públicos en régimen privado, si bien el coste por los estudios para las familias se dispara con esta opción.

Las reuniones con las dos patronales sirvieron para que pudieran informar a sus centros de la situación con anterioridad a la notificación oficial, además de para valorar aspectos técnicos en relación a colegios o problemáticas concretas.

En algún caso la información también se ha hecho llegar a las familias, como sucedió con el Guadalaviar de Valencia, que ayer remitió una carta explicando que pierden sus aulas de 1º. Es uno de los centros que se queda fuera del concierto en Bachillerato, siempre a la espera de las alegaciones que la dirección ya ha anunciado que presentará. De hecho, según ha podido saber LAS PROVINCIAS, la renovación ha implicado que todos los colegios de educación diferenciada menos uno pierdan al menos una de sus clases.

Como explicó Vicenta Rodríguez, secretaria autonómica de Escuelas Católicas, en las reuniones se encontraron «predisposición al diálogo» y destacó que las supresiones en Bachillerato no se han debido a la falta de alumnado sino a los criterios de preferencia de la norma. «Si hubiéramos encontrado este ambiente en otras ocasiones las cosas habrían sido distintas», dijo en relación a las protestas del pasado año.

También animó a los centros afectados a presentar alegaciones «para recuperar unidades» y destacó que disponen de 365 aulas de Bachillerato (de 1º y de 2º), por lo que el ajuste negativo de 23 ha sido «suave». Además señaló que se han mantenido casi todos los Bachilleratos de una línea y que se van a respetar los convenios de FP Básica, que incluso ganarán clases, igual que las unidades de integración. Por último, valoró que en la FP ordinaria continúan «la gran mayoría de conciertos de Escuelas Católicas» a la espera de la matriculación, pues el reglamento exige un mínimo de alumnos para mantenerlos.

José Manuel Boquet, presidente de Feceval, destacó que las solicitudes de Bachillerato se sometieron «a una valoración objetiva basada en los criterios de prioridad» de la normativa y dijo que «desde un punto de vista legal no tenemos mucho que objetar». Por contra sí comentó que no comparten «el criterio de que las aulas que sobran en los municipios tengan que ser las concertadas». En este sentido, alegó que los centros de la red tienen una elevada demanda social.

También valoró como positivo que Educación se haya comprometido a mantener la mayoría de aulas de FP y que se haya tenido «sensibilidad» con las unidades de Especial, tanto las integradas en centros ordinarios como las específicas.