Las Provincias

Parkour, el juego letal de los saltos en los tejados

Jóvenes palestinos  practican 'parkour' entre los tejados  de Gaza.
Jóvenes palestinos practican 'parkour' entre los tejados de Gaza. / AFP
  • Jóvenes valencianos graban sus acrobacias y recorridos de vértigo mientras el Hospital La Fe asiste a las primeras víctimas del 'balconing'

  • El 'parkour' llega a la Comunitat con aficionados que arriesgan su vida en azoteas y estructuras elevadas

La caída de un niño de 13 años en una nave industrial ocurrida hace una semana llevó a la Policía Local de Burriana a lanzar una advertencia: «En los últimos años se está detectando la práctica de actividades como el 'parkour', deporte de riesgo que aprovecha edificios y elementos urbanos para realizar saltos y acrobacias, y la peligrosa moda de realizar 'selfies' en lugares atípicos para compartirlos en redes sociales, aficiones que pueden dar lugar a accidentes fatales».

No se equivocan. Basta un simple rastreo con palabras clave en Youtube para toparse con una realidad que ya está en la Comunitat, como muestran varios vídeos colgados por jóvenes aficionados. El 'parkour' presenta una modalidad más suave que se desarrolla entre barandillas, bloques, puentes o elevaciones de parques. Y los jardines del Turia son uno de sus escenarios. Hay volteretas de riesgo sin casco, saltos de varios metros o escaladas sin protección a estructuras de acceso complicado.

Pero muchos metros por encima, en las azoteas, repisas y tejados, emerge ya un 'parkour' de auténtico vértigo en el que algunos jóvenes desafían la muerte bajo sus pies. Lo encontramos, por ejemplo, en el vídeo bautizado como 'Parkour Roof POV - Parkour Valencia'. Con cámara subjetiva, un joven y dos colegas se exhiben poniéndose en riesgo con saltos sobre el vacío entre repisas de la fachada exterior de una finca o carreras sobre tejados con una considerable pendiente.

Hay más. 'Un poquito de parkour por Castellón' nos muestra a un joven practicando un salto a tumba abierta entre dos techados planos sobre un espacio vacío de unos siete metros. Lo mismo sucede en la exhibición publicada como 'Día espiritual-Parkour Castellón', con peligrosísimos brincos entre edificaciones separadas.

Trepando por la tubería

Otro vídeo que circula en internet es 'Parkour en Burriana la Bosca'. Nos presenta a un trío de jóvenes tomando unas instalaciones deportivas para entrenar y exhibir sus piruetas de alto riesgo. En un momento de la grabación uno de ellos se encarama sin protección alguna por una tubería de unos 15 metros y sin más apoyo que los ladrillos de la fachada. En el mismo municipio, encontramos otro salto sobre un abismo de unos 20 metros titulado 'Parkour por colegios' y grabado con un teléfono móvil.

En algunos vídeos localizados por LAS PROVINCIAS los aficionados acaban mostrando sus heridas abiertas y sangrantes en manos o rodillas, resultado de un resbalón, un mal 'aterrizaje' sobre la valla o barandilla o un error de cálculo.

Mostramos algunas imágenes al doctor Francisco Baixauli, jefe de servicio de Traumatología y Cirugía Ortopédica del Hospital La Fe. Desde su experiencia, prácticas como el 'parkour' o el 'balconing' (lanzarse a una piscina desde un balcón próximo) son «actividades de altísimo riesgo incluso para los más entrenados».

Según el facultativo, los riesgos para la salud o incluso para la vida son evidentes. Las caídas desde cierta altura o los impactos contra hierro o cemento «pueden producir lesiones de extrema gravedad, tanto a nivel de traumatismos como de lesiones medulares complejas. El servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología recomienda, sencillamente, evitar estas prácticas que algunos jóvenes toman como una especie de gimnasia urbana o alternativa. El especialista de La Fe asegura que el 'parkour' todavía no ha llevado heridos graves al centro sanitario. Sin embargo, sí ha habido que atender ya a personas lesionadas por practicar el 'balconing' que han acabado con «lesiones medulares irreversibles».

Otra tendencia parecida es la del 'selfie' extremo, alentada a escala planetaria por los denominados 'roofers', jóvenes que trepan sin seguridad a los remates más altos de monumentos o rascacielos mientras lo graban para hacerse una foto en lo alto y colgarlo todo en internet. Algunos ya han muerto, pero eso no frena su entusiasmo. Un joven de 23 años fue identificado por la policía en Alcoy por hacerse un 'selfie' agarrado a la parte exterior de la barandilla del puente de San Jordi, de 42 metros de altura.