Las Provincias

La Comunitat Valenciana lidera las agresiones de hijos a padres con cerca de tres al día

  • Expertos de la Fundación Amigó alertan de que la violencia filioparental va en aumento y que sólo se denuncian menos del 15% de los casos

Violencia filioparental, una realidad invisible. Así se titula el último informe elaborado por la Fundación Amigó en el que intenta ofrecer una radiografía de las agresiones físicas y verbales de hijos sobre sus padres y madres; una problemática que no para de crecer, al menos en la última década, y que se ceba especialmente con la Comunitat

En concreto, según el citado estudio, la valenciana es la autonomía que registra el mayor número de delitos relacionados con este tipo de violencia de toda España, con la apertura de 1.056 expedientes a lo largo de 2015 (de media, cerca de tres al día). Esta cantidad, además, supone más del 21% del total de agresiones de hijos a padres registrada en todo el país.

La provincia de Valencia concentra el mayor número de expedientes, con 708 (el año anterior se contabilizaron 658), seguida de Alicante, con 311, y Castellón, con 37, datos que ponen de manifiesto la especial incidencia que esta problemática tiene en la provincia de la capital, según los datos que maneja la entidad extraídos de la memoria de la Fiscalía General del Estado (sin incluir las cifras de Castilla y León, Baleares y Murcia, al no disponer de estos datos).

La Comunitat Valenciana lidera las agresiones de hijos a padres con cerca de tres al día

María José Ridaura, psicóloga del centro de menores del Cabanyal que gestiona la Fundación Amigó (aunque pertenece a la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas), apunta que, al menos en los últimos años, este problema va en aumento. Y eso que, según estimaciones de la propia organización, «sólo se denuncian los casos más graves, entre un 10 y un 15% del total, por lo que estamos hablando de un problema que, en la mayoría de las ocasiones, es oculto». Sobre ello, Ridaura aclara que «se presupone que la familia es el ámbito de convivencia más seguro, por lo que, de repente, que haya estas conductas es algo para lo que no estamos preparados y da mucha vergüenza denunciar porque es el ámbito más íntimo».

Esta experta analiza también algunos aspectos sociales que podrían estar detrás de este incremento de la violencia filioparental. «Los padres no quieren que a sus hijos les falte lo que ellos no tuvieron, hemos pasado de mucho autoritarismo a creer que poner límites puede traumatizar a los niños, por lo que se les da todo lo que quieren». Además, añade, los padres cada vez tienen a los hijos a una edad más tardía, y en buena parte de los casos suelen ser hijos únicos, «hiperdeseados, el gran tesoro de la casa al que hay que cuidar, por lo que se produce una sobreprotección que llega a justificar su mal comportamiento». Asimismo, los padres «están muy ocupados con el trabajo, por lo que quieren compensar la falta de tiempo que pasan con sus hijos con regalos y sin regañarles», señala. Todo ello provoca que los hijos no toleren la frustración porque «quiero algo, y lo quiero ya», indica la psicóloga.

«Aunque cada caso es un mundo», matiza, «una característica generalizada es que se dan pautas de crianza inadecuada, como un uso excesivo de decir sí y, en algunos casos, de decir no». A los padres, destaca, «les cuesta mucho poner normas y, si no se cumplen, no hay consecuencias». Además, según Ridaura, en muchas ocasiones los progenitores se contradicen entre ellos, o entre sí mismos, cuestiones que saben aprovechar los hijos.

Tras todo ello surge la agresividad de los menores contra los padres. Con ello consiguen que o bien los progenitores les den lo que quieren o que no les riñan o castiguen si han hecho mal.

Contraste

Por otra parte, y a nivel estatal, desde la Fundación Amigó indicaron que, según los datos de la última Memoria de la Fiscalía General del Estado, los expedientes abiertos a jóvenes por delitos filioparentales han aumentado año tras año desde 2013 hasta alcanzar las 4.898 denuncias de padres a hijos durante 2015, «cifra que resalta que, del total de delitos cometidos por menores de edad, el 18,53% son debidos a la violencia intrafamiliar».

Sin embargo, desde 2008 ha venido disminuyendo el número de expedientes abiertos a jóvenes por cualquier tipo de delito (26.425 expedientes en 2015, frente a los 35.353 de 2008). Frente a ello, el número de casos de violencia filioparental crece desde 2013.