La mitad de las obras de recuperación del litoral de la Comunitat Valenciana están todavía por arrancar

Aspecto que presentaba el martes la playa de Piles, con su arenal engullido por el mar. :: lp
Aspecto que presentaba el martes la playa de Piles, con su arenal engullido por el mar. :: lp
  • El Gobierno asegura que los trabajos son inminentes mientras ayuntamientos de Castellón se adelantan para tener sus playas listas en Semana Santa

Transcurrido casi un mes desde que el Gobieno anunció que los daños del temporal al litoral estarían arreglados antes de Semana Santa, las reparaciones están todavía a medio gas. Así lo constatan ayuntamientos de los municipios afectados, algunos todavía sin noticias de cuándo entrarán camiones y maquinaria a reponer los arenales perdidos. Según fuentes de la Delegación del Gobierno, de los 35 puntos dañados del litoral de la Comunitat hay 20 en los que han comenzado los trabajos y 15 en los que arrancarán «próximamente».

En la provincia de Valencia se prevén trabajos presupuestados en 2,4 millones de euros. Desde las costas de El Puig a Oliva. En el primer municipio, en l'Horta Nord, se realizará una aportación de arenas ante un retroceso del arenal que obligó el pasado fin de semana a suspender las tradicionales carreras de caballos. Según fuentes municipales, «la promesa de Costas es iniciar los trabajos la semana que viene».

Algo más al sur, en Alboraya, tres cuartos de lo mismo. También hace falta arena para restaurar arenales. «Nos anunciaron que los trabajos iban a iniciarse esta semana», revelan desde el Ayuntamiento, «pero de momento nada». En Delegación del Gobierno aseguran que los trabajos comenzarán «próximamente». Ya en Valencia, los esfuerzos de Costas sí se aprecian ya en la playa de la Garrofera, donde ha comenzado la retroalimentación de arenas.

Sin embargo, ya al sur de la capital, el cordón dunar de El Perelló sigue pareciéndose a un pequeño acantilado. Su alcalde, Andrés Fernández, confirmó que Costas aún no ha realizado la estabilización de dunas prevista. «Pero no es lo que nos importa más. Lo peor está en las playas, donde faltan 80.000 metros cúbicos de arena», denunció. Sin embargo, en esta zona no se prevé reposición de arenal.

En Cullera, corazón turístico de la Ribera, también anhelan los camiones cargados de arena, con tramos de playa engullidos por la tempestad. La esperanza llega con los primeros trabajos en las playas de Marenyet y El Brosquil. Pero en otras dos dañadas, El Dossel y los Olivos, todavía no han comenzado las obras de recuperación de arenales.

Y llegamos a La Safor. En la zona de La Goleta, en Tavernes de la Valldigna, las olas siguen rompiendo cerca de las casas por los tramos de arenal desaparecidos. También está sobre los papeles una importante aportación de arena que se hará en breve. Pero ayer aún no había comenzado.

Donde Costas sí parece haber apretado el acelerador es en la retirada de cañas acumuladas en las playas de la comarca. A excepción de un pequeño tramo, los trabajos van a buen ritmo y ya han comenzado en Gandia, Daimús, Guardamar, Bellreguard, Miramar, Piles y Oliva.

Oleaje junto a las casas

Sin embargo, en Piles, los vecinos siguen echando de menos los arenales que el mar conquistó por culpa del desbocado oleaje. El agua choca directamente con el muro del paseo marítimo, amenazando la hilera de casas edificadas a pocos metros. Su alcalde, David Morant, aseguró ayer que el Gobierno se ha comprometido a reponer arena antes de la temporada turística.

Saltamos a Castellón. El tiempo apremia y las máquinas trabajan contrarreloj en el paseo de Almenara o en la reconstrucción de un muro de contención en Moncofa. Pero hay otros puntos en los que los consistorios o no conocen fecha para las intervenciones o están sacando las castañas del fuego con medio propios para tener sus playas en condiciones antes de la primera oleada de turistas.

Según el Gobierno, para esta provincia se ha reservado una inyección de 2,8 millones de euros destinada a restaurar el litoral. De acuerdo con las mismas fuentes, los trabajos han arrancado en casi todos los municipios afectados, sin embargo no opinan lo mismo los consistorios consultados.

Es el caso de Vinarós, donde la delegación del Gobierno da las obras por iniciadas mientras el concejal de playas, Guillem Alsina, sostiene que no han comenzado. «A inicios de febrero entregamos un dossier valorando nuestros daños en 1,5 millones. Hace falta aportar arena a la playa de El Fortí, reparar una pasarela peatonal y crear espigones en varios puntos», describió el edil. «De momento nos han dicho que igual la semana que viene comienza una de las obras», añadió.

Esfuerzo municipal

Almassora es otro de los puntos en los que el Gobierno mantiene que hay trabajos en marcha. Sin embargo, fuentes municipales explicaron que las únicas tareas desarrolladas en la zona para resucitar las playas son por parte del ayuntamiento. «En nuestro caso hay desperfectos por valor de 100.000 euros. Retiradas de piedras, acumulaciones de arena, daños en la red de lavapiés o pasarelas hechas polvo», describió una responsable municipal. Según añade, «existe el compromiso por parte del Gobierno y la Generalitat de pagar los trabajos a medias, pero de momento los costea Almassora».

Para el Gobierno, la reparación del litoral ya «en marcha» en Benicarló, pero allí no lo ven del mismo modo. «Es cierto que hay previstos trabajos en la renovación de una pasarela destrozada en la costa norte y en retirada de piedras en la playa del Morrongo y la Caracola», describe una portavoz municipal, «pero nos han dicho que conviene aguardar por si hay otro temporal antes de Semana Santa y, de momento, no contamos con una fecha de inicio». En Peñíscola sí ha comenzado una regeneración de dunas tras el temporal de diciembre, pero ante los daños del de enero es el ayuntamiento el que se está adelantando con la esperanza de que la Generalitat pague luego la factura.

«Existe el temor de que no se llega a Semana Santa y por eso los ayuntamientos de pueblos con playas afectadas estamos agilizando faena aunque sea con dinero municipal», describen desde el consistorio de Pañíscola. Allí la lista de daños suma 430.000 euros. «Mobiliario, pasarelas, lavapiés, de todo...».

Mientras, el Gobierno lanza un mensaje tranquilizador: «Se está trabajando a pleno rendimiento para agilizar todos los trámites administrativos y finalizar las tareas». Destacan que se trata «de una inversión muy importante en la Comunitat, con un tercio de lo previsto para todo el conjunto de España y una actuación muy rápida por parte del ministerio ante la importancia estratégica del litoral de la Comunitat». El tiempo sigue corriendo.