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Entrada a Valencia por la autovía de Llíria. :: damián torres
Entrada a Valencia por la autovía de Llíria. :: damián torres

El PP recurre que Valencia pierda su nombre oficial en castellano

  • Santamaría propone la denominación bilingüe y que el topónimo valenciano sea como plantea la Real Acadèmia Valenciana de la Llengua

valencia. El presidente de la gestora del PP en Valencia, Luis Santamaría, anunció ayer la impugnación en un juzgado del decreto del pleno del Consell aprobado el pasado viernes para la denominación del topónimo de la capital exclusivamente a su forma en valenciano, es decir, 'València' y que pierde de esta manera la variante en castellano. La alternativa que defienden es la bilingüe en las dos lenguas y que en valenciano sea 'Valéncia'.

«Estamos hartos de las imposiciones del tripartito y de obligarnos a comulgar con ruedas de molino creando problemas donde no los hay. Ribó sólo sabe imponer, prohibir, dividir, aislar la ciudad y favorecer a los suyos», criticó Santamaría.

La aprobación del decreto, publicado este martes en el Diario Oficial como el único trámite que faltaba, ofrece al Ayuntamiento la opción de cambiar de manera progresiva todos los rótulos, cartelería y demás soportes donde se utilice el nombre de la ciudad para emplear sólo su forma en valenciano.

Para Santamaría este decreto «obedece a un sectarismo ideológico ajeno al sentir de la gran mayoría de los ciudadanos. No es un debate social y no hay ninguna necesidad de esto. Por eso vamos a impugnar el decreto ante la jurisdicción del contencioso administrativo correspondiente atendiendo a su ilegalidad y sectarismo».

Esta impugnación precede al recurso por la vía contenciosa-administrativa, indicaron. En los plenos donde este asunto se llevó a votación, desde el primero en marzo del pasado año, el grupo municipal ha votado en contra, además de interponer recursos ante la Conselleria de Justicia alegando defectos importantes en la tramitación. «No nos vamos a quedar de brazos cruzados y apelamos a la ciudadanía y entidades sociales, cívicas y culturales para que se movilicen en contra de un decreto provocador e innecesario. Es hora de decir basta ya a las tomaduras de pelo de Ribó y del Consell a los valencianos creando continuamente problemas donde no los hay en lugar de gestionar», dijo.

El argumento del tripartito para sacar adelante la propuesta, además de darle preponderancia al nombre en valenciano de la ciudad, es el reglamento sobre el uso y normalización del valenciano que acordaron los grupos en junio de 1996, publicado en el Boletín Oficial de la Provincia en mayo de 2005, donde se incluía la denominación 'València'.

Este documento indica que el nombre oficial de la ciudad es en valenciano, 'València', dado que en el artículo 16 establece que todos los topónimos del término municipal tendrán como forma oficial «la valenciana». Aún así, tanto el grupo municipal del PP como Ciudadanos presentaron varias mociones para que la denominación oficial fuera bilingüe, lo que no prosperó.

En los debates celebrados los últimos meses sobre este asunto, salió a relucir el 'Corpus Toponímic Valencià', publicado en 2009 por la Acadèmia Valenciana de la Llengua. La institución informó también sobre la petición del Ayuntamiento. La conclusión fue que la grafía correcta es 'València' aunque la pronunciación debe ser 'Valéncia', lo que todavía ha creado más confusión y división.

«Esta iniciativa sectaria -continuó Santamaría- fomenta la división entre el valenciano y el castellano, y también entre los valenciano hablantes, ya que incluso la forma València con el acento abierto no es usada por la mayoría de la población. El gobierno tripartito imponen una medida de esta importancia sin ningún consenso».

En su opinión, la gestión del alcalde Ribó «se resume en gastarse dinero en sus amigos, comprarse un sofá de 5.000 euros, provocar atascos continuos en el centro de la ciudad, querer poner placas conmemorativas del 15-M, todo lo relativo a la memoria histórica, no limpiar las calles, suprimir el toque de las campanas de las iglesias y eliminar las tradiciones históricas y culturales. Ya está bien de gobernar de espaldas a la ciudadanía», recriminó.

Santamaría exigió «respeto a una ciudad con dos milenios de historia y dos lenguas cooficiales que enriquecen su patrimonio cultural». Por último, dijo que debería «haberse realizado mediante un consenso amplio y no de manera sectaria por parte de quienes ni siquiera ganaron las elecciones».

El concejal popular Cristóbal Grau aseguró que el proceso administrativo en el Ayuntamiento «se realizó incorrectamente sin dar la posibilidad a entidades del prestigio de Lo Rat Penat y la Real Academia de Cultura Valenciana se pronunciaran».