Las Provincias

Los conserjes acusan a Marzà de «extralimitarse» en sus funciones

  • El requerimiento del conseller a Echávarri para que anule el decreto de horario de los bedeles antes de ir a la justicia solivianta al colectivo

El próximo 22 de enero finaliza el plazo dado por la Conselleria de Educación al Ayuntamiento de Alicante para que anule el decreto de horario de los conserjes, es decir, la jornada continua. Si el alcalde, Gabriel Echávarri, no cumple el requerimiento la próxima semana, la Conselleria está dispuesta a acudir a la justicia e impugnar la resolución del primer edil, por vía de lo contencioso-administrativo, que daba respuesta a la reivindicación de los conserjes. Desde el 1 de diciembre de 2016 el horario de los bedeles ha pasado de ser desde las desde las 8.00 a las 15.30 de la tarde, tras aprobarse en septiembre la jornada continua en los colegios.

La petición del conseller de Educación, Vicent Marzà, por el momento no ha tenido respuesta de la Alcaldía, pero sí ha provocado reacciones. El sindicato UGT en el Ayuntamiento de Alicante denunció ayer que el conseller «está extralimitándose de su ámbito competencial, ya que el horario de los conserjes se acordó en Mesa General de Negociación y compete a la autoridad municipal el establecimiento de la jornada laboral de los empleados municipales». Recordaron que en esta mesa están representados los sindicatos, el gobierno municipal y la oposición y se aprobó por mayoría. «Si continúa en la decisión de denunciar al alcalde, este sindicato defenderá el horario de los trabajadores a través de los servicios jurídicos», señaló el sindicato, que pidió al alcalde que «se mantenga firme» y recordó que en otros ayuntamientos colindantes se ha llegado a acuerdos y los conserjes también tienen jornada continua.

Por su parte, la portavoz adjunta del grupo municipal del PP, Mari Carmen de España, criticó que la «descoordinación entre ambas instituciones, local y autonómica, no deben soportarla los centros escolares ni sus propios alumnos». «Ya no resulta sorprendente que la concejal de Educación, María José Espuch, no hable con su compañero de partido, el conseller Vicent Marzà, para dar solución a este enfrentamiento entre Conselleria y el alcalde, lo que es peor es que ahora la administración autonómica se esté planteando ir a juicio contra el Ayuntamiento por la incapacidad de los miembros de este equipo de gobierno», añadió.