Las Provincias

Prorrogan otro mes el secreto judicial sobre el crimen de la viuda de Sala

Agentes de la Policía Científica junto al vehículo donde fue encontrada la víctima.
Agentes de la Policía Científica junto al vehículo donde fue encontrada la víctima. / J. P. Reina
  • Agentes del Grupo de Homicidios de la Comisaría Provincial trabajan contrarreloj para desentrañar el misterio que acompaña desde el principio

Sin pausa y en silencio. Los responsables de esclarecer el asesinato de María del Carmen Martínez, viuda del expresidente de la CAM Vicente Sala, siguen enfrascados en la resolución del caso evitando dar pista alguna a sus posibles autores materiales e intelectuales. Por ello, el Juzgado de Instrucción 7 de Alicante, responsable de la investigación, ha ordenado prorrogar un mes más el secreto de sumario que pesa sobre las pesquisas.

La mujer, de 72 años, murió sobre las 19.00 horas del pasado 9 de diciembre tras recibir dos disparos a quemarropa en la cabeza en el interior de su vehículo, un todoterreno de alta gama con el que había acudido al concesionario que regenta su familia en Alicante. Desde entonces, agentes del Grupo de Homicidios de la Comisaría Provincial trabajan contrarreloj para desentrañar el misterio que acompaña desde el principio.

La Policía Nacional descartó rápidamente el móvil del robo, ya que la víctima yacía en la escena del crimen sin que el autor se hubiera llevado el bolso con los enseres y dinero o el Porsche Cayenne que conducía. Quien lo hizo conocía perfectamente los movimientos de la víctima y cómo desenvolverse por unas instalaciones en las que los trabajadores se encontraban cerca.

Fuentes de la investigación indicaron que el análisis de los casquillos del arma homicida hallados en el lugar determinó que se trataba de una pistola con silenciador, razón por la que los empleados del local no oyeron nada. La utilización de esta pistola, agregaron las fuentes consultadas, señala hacia un profesional con un buen manejo de las armas como autor del crimen, cuyo móvil sería económico.

Las cámaras no registraron al sospechoso, quien actuó en cuestión de segundos, tal y como se desprende de la laboriosa investigación policial, en la que se incluye el rastreo de llamadas telefónicas en la escena como parte del protocolo habitual. Los investigadores practicaron la prueba de la parafina a los trabajadores del concesionario para determinar restos de pólvora que han arrojado en todos los casos resultado negativo, al tiempo que siguen tomando declaración como testigos a familiares y conocidos de la víctima. Los agentes pusieron el foco en un primer momento en el entorno familiar y en los muchos negocios que manejan para tratar de ubicar posibles enemistades y la situación de la víctima durante sus últimos meses de vida.

A la semana de sucederse el crimen, el primogénito de Vicente Sala y María del Carmen Martínez se personó en la causa como acusación particular. En paralelo, las otras tres hijas del matrimonio pidieron al juzgado poder ejercer la acusación, extremo que el magistrado José Luis Lafuente ha estimado, según informó ayer el TSJCV.