Las Provincias

Dos décadas de terrorismo en red

  • Un estudio subraya que los yihadistas operaban en internet ya en 1996 y el frecuente salto de la propaganda al terrorismo

«El paso del tiempo acaba causando insatisfacción en los individuos que proyectan su compromiso a través de internet. Entre sus tareas más frecuentes se encuentra la edición, traducción y difusión de propaganda, lo que produce en ellos una exposición a estos contenidos muy superior a la media. A pesar de que la propaganda yihadista ha tratado de reducir este efecto desmotivador no ha conseguido evitar que un número significativo de ciberactivistas traten de resolver esta disonancia optando por abrazar el activismo violento». La advertencia, la cada vez mayor tendencia de que los radicales que llevan a cabo tareas de propaganda, proselitismo y reclutamiento acaben cometiendo algún atentado, la lanza en un artículo publicado ayer por el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) el profesor de Ciencia Política de la Universidad de Sevilla y miembro del Grupo de Estudios sobre Seguridad Internacional (GESI), Manuel Torres Soriano.

El experto alerta de la «verdadera peligrosidad» de los radicales que hacen esta labor en internet, que llevan a cabo su acción de propaganda en la red como «forma sustitutiva y temporal de compromiso con la yihad armada», pero con el «radicalismo y voluntad suficientes para participar en los crímenes más brutales». El artículo pone sobre la mesa otro dato que demuestra la importancia que el Daesh y Al Qaeda le dan a internet. «En 1996, cuando el acceso a la red aún se encontraba restringido a unas pocas autoridades, ya existían web yihadistas que se dedicaban a propagar su versión del conflicto en la antigua Yugoslavia y Chechenia», indica el análisis publicado en el IEEE.

El artículo detalla el minucioso conocimiento de los últimos avances en redes sociales que poseen los propagandistas yihadistas. El experto destaca cómo, en junio de 2016, Larossi Abballa asesinó a cuchilladas a un matrimonio de policías en su domicilio de París y acto seguido comenzó a emitir en directo por 'Facebook live', «activada por esta red social tan sólo dos meses atrás», como destaca el analista. El estudio también indice en cómo el Daesh tomó la red Telegram para difundir sus cuentas de mensajes, hasta el punto de que la firma tuvo que suspender sus cuentas, «haciendo una excepción a su política de no intervención».

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