Las Provincias

La presión vecinal retrasa el plan para blindar la costa de la Comunitat Valenciana frente a la construcción

La playa de Poniente de Benidorm, atestada de torres de edificios. :: efe
La playa de Poniente de Benidorm, atestada de torres de edificios. :: efe
  • Residentes y empresarios afectados por el plan que impedirá urbanizar en 6.400 hectáreas obligan al Consell a ampliar hasta febrero el plazo de alegaciones

Uno de los planes estrella de la Conselleria de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio se ha topado con obstáculos. El Plan de Acción Territorial de la Infraestructura Verde del Litoral (Pativel), cuyo objetivo es blindar más de 6.400 hectáreas del litoral valenciano, tendrá que esperar para materializarse. Las reivindicaciones de vecinos y empresarios, principalmente de La Marina y La Safor, para clarificar qué zonas se van a ver afectadas, la petición de incluir humedales o zonas dunares no incluidas o el temor de los daños económicos que pueden sufrir algunos sectores como el turismo ha llevado a que la Generalitat retrase la ejecución del plan.

La intención de ejecutar el proyecto durante este año se mantiene, pero de momento al menos se demorará un mes. Tal y como publicaba el martes el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV), la conselleria ha optado por prolongar «el plazo de consultas y participación e información pública» hasta febrero, o lo que es lo mismo, el periodo en el cual los interesados pueden presentar alegaciones al planeamiento.

Tal y como explica en el documento oficial la administración, la decisión se toma después de que «diversos agentes implicados hayan solicitado una ampliación del plazo inicialmente establecido dada la envergadura y repercusión del plan».

Impacto en el turismo

El Pativel, que en ningún caso derribará inmuebles ya existentes, pretende impedir la construcción de nuevas edificaciones en 34 espacios costeros de la región, desde Peñíscola o Vinaròs a Elche o Torrevieja, pasando por Gandia, Xàbia o Altea, entre otros municipios. El objetivo, «compatibilizar la preservación de los valores ambientales, territoriales y paisajísticos del litoral con un uso público sostenible», como explicó en noviembre la consellera María José Salvador al presentar el plan.

El proyecto ha levantado temores entre vecinos y empresarios. A finales de año, Ciudadanos (C's) Dénia ya pidió una prórroga del plan. El concejal Sergio Benito indicó que el proyecto tiene «un impacto evidente y directo» en la protección de sus valores litorales y en el ordenamiento urbanístico de los primeros 2.000 metros de franja costera.

El edil de Dénia denunció igualmente que en las playas de les Rotes sólo se han tenido en cuenta las microreservas de flora y se ha ignorado la Reserva Marina del Cap de Sant Antoni y su relación con todo el litoral de roca.

«Plagado de errores»

El pleno de Cullera también aprobó alegaciones al Pativel. El propio alcalde, Jordi Mayor, lamentó que el plan esté «plagado de errores» al calificar, por ejemplo, como zonas de «ámbito estricto de protección» el casco antiguo, con lo que se impediría realizar cualquier actuación urbanística en espacios urbanos consolidados desde hace siglos. El concejal socialista de Urbanismo, Juan Vicente Armengot, argumentó que el plan «conduce a un bloqueo a Cullera al frenar su crecimiento».

El sector de la construcción de la Safor también manifestó su temor ante las trabas del Plan de Acción Territorial a la edificación en zonas con derechos urbanísticos cercanas a la costa. El presidente de la Asociación de Promotores y Constructores de la comarca, Camilo Peiró, explicó el recelo de los profesionales ante la nueva normativa, ya que, a juicio del colectivo, no tiene muy en cuenta a los principales afectados por cualquier cambios: los propietarios particulares de los terrenos y las empresas con parcelas en las zonas de playa que se pretende proteger.