Las Provincias

Los inspectores de la Comunitat piden que los padres voten el peso de cada lengua en sus colegios

Alumnos de Infantil en un colegio de un municipio de Camp de Morvedre.
Alumnos de Infantil en un colegio de un municipio de Camp de Morvedre. / IRENE MARSILLA
  • La organización mayoritaria señala que el futuro modelo lingüístico resta autonomía a los centros y «discrimina» al alumnado

El nuevo modelo lingüístico que empezará a aplicarse en las escuelas en septiembre también ha sido cuestionado por los inspectores educativos, según se desprende de las alegaciones presentadas por la organización profesional mayoritaria en la Comunitat.

Se suman así a las críticas vertidas desde diferentes sectores como las patronales de centros o las confederaciones de Ampas, aunque los motivos sean diversos. También las ha recibido de la asociación de profesores de francés, de toda la oposición e incluso de entidades afines como el sindicato Stepv o Escola Valenciana, si bien estas lamentan que no se haya avanzado más hacia el modelo de inmersión.

De las sugerencias planteadas por la Unión Sindical de Inspectores de Educación de la Comunitat (Usie) destacan tres ideas: no gusta el sistema de acreditación que recoge el borrador del futuro decreto, la desaparición de la opción de doble programa lingüístico en los colegios ni el procedimiento para elegir el modelo. En este sentido, en las alegaciones se plantea que «en aras de la democracia interna de los centros, la transparencia del proceso y el derecho a la participación de todos los sectores en un asunto tan relevante se debería consultar también a los padres, madres y tutores legales del alumnado, no sólo consultar al Consejo Escolar de cada centro».

La normativa fija seis niveles en Infantil y Primaria y tres en Secundaria. La diferencia está en el peso que se da a cada lengua oficial. En los denominados Básicos (1 y 2) la mayoría de materias se imparten en castellano, en los Avanzados (1 y 2) se prioriza el valenciano y los Intermedios (1 y 2) se sitúan, como indica su nombre, entre los anteriores. Los que apuestan por la lengua propia tienen ventajas: los alumnos, al terminar cada etapa, podrán acreditar directamente su capacitación en inglés o en valenciano sin necesidad de pasar por una Escuela Oficial de Idiomas, opción que no existe para los Básicos, sin olvidar que sólo en los Avanzados se pueden aumentar las asignaturas no lingüísticas que se imparten en la lengua extranjera (hasta dos más).

En cuanto a la elección del modelo, que se aplicará para todo el alumnado del mismo centro, la decisión recaerá sobre el Consejo Escolar, con mayoría de dos tercios. Si no se llega a acuerdo, elegirá la conselleria. Lo que propone Usie es que, antes de que se valore la elección en el órgano de participación, se consulte a las familias y que la opción elegida salga adelante si consigue un apoyo del 60%. Las Ampas de Covapa ya solicitaron esta medida, pero fue rechazada en el Consejo Escolar de la Comunitat. «Resulta llamativo que para la jornada continua se consulte a las familias y sin embargo en un tema de tanta trascendencia no se les consulte nada ni se valore su opinión», tal y como se lee en las alegaciones de Usie.

En cuanto a la acreditación de los idiomas, sólo se conseguirá en los Intermedios y Avanzados, siendo el certificado más elevado en estos últimos. «El modelo origina una discriminación entre el alumnado valenciano: obtienen distinta titulación del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas según el tipo de centro, por tanto se niega la igualdad de oportunidades», reza el escrito al que ha tenido acceso LAS PROVINCIAS. «Si cuando finalicen la enseñanza deben poseer un dominio de las lenguas oficiales y una extranjera, ¿por qué no pueden obtener la misma titulación superando una prueba?», continúa. Es lo que sucede ahora y es una de las propuestas de Usie al borrador.

Respecto al modelo único para todo el alumnado, consideran que el «margen de autonomía de los centros se verá muy mermado», ya que no podrán coexistir líneas en valenciano y castellano en la misma escuela. La organización señala que este punto debería modificarse. En el mismo sentido plantean que no poder dar más asignaturas en inglés que las fijadas en cada nivel tampoco contribuye a la tan reclamada libertad de acción de los centros.

Otros aspectos que piden cambiar se refieren a la imposibilidad de introducir el inglés en tres años -actualmente está generalizado, al menos una hora y media a la semana- o que respecto al valenciano, en los niveles Básicos, se puedan fijar sólo cuatro horas en Infantil cuando hoy en día los niños reciben cinco.

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