Las Provincias

La conselleria culpa de nuevo a los colegios de que no haya gratuidad de los libros

  • Educación responde al Síndic que si los padres han pagado manuales ha sido por decisión de los centros y niega que haya faltado dinero

La Conselleria de Educación ha trasladado de nuevo la responsabilidad sobre la falta de gratuidad de los libros a las decisiones adoptadas en los centros, tal y como se desprende de una respuesta remitida al Síndic de Greuges tras una queja presentada por una asociación de padres de un centro.

El informe, que es el que está utilizando el departamento para replicar las diferentes quejas que llegan al Defensor del Pueblo por este motivo, dice que las cuantías asignadas a los centros para reponer material eran suficientes para comprar los manuales necesarios y completar los bancos de libros, y señala que las familias que devolvieron los del curso pasado no debían asumir ningún gasto.

Hay que recordar que han sido reiteradas las quejas de las Ampas respecto a la fallida gratuidad total prometida por el Consell, pues ha obligado a las familias a pagar manuales. De hecho, el propio Síndic decidió abrir una investigación de oficio ante la cantidad de reclamaciones recibidas en este sentido. También hay centros que comunicaron a los padres que con las cantidades asignadas y los libros devueltos no era posible cubrir las necesidades, de ahí que tuvieran que poner dinero de su bolsillo.

Desde la Federación 9 d'Octubre y la Confederación Covapa, a las que pertenece el Apa de la queja citada, destacaron que la compra de libros por parte de las familias ha sido especialmente gravosa en 2º y 4º de la ESO, pues al adaptarse a la Lomce este curso se han cambiado la mayoría de manuales al introducirse nuevos currículos en las asignaturas. Hay casos en que incluso se está reclamando a los centros el reembolso del gasto.

«Dotación suficiente»

El punto de vista de Educación es distinto. Desgrana las diferentes cuantías asignadas para reponer material en cada una de las etapas y señala que «la dotación económica de la Generalitat ha debido ser suficiente para garantizar la gratuidad», después de destacar que las escuelas también podían dedicar dinero de sus gastos de funcionamiento, cuyo pago se agilizó en verano. Eso sí, se añade que «si el centro voluntariamente ha decidido renovar mayor cantidad de libros, por motivos justificados, ha tenido que convocar al consejo escolar explicando la situación y decidir qué medidas tomar para cubrir la diferencia entre la dotación económica asignada y las necesidades que el centro ha comunicado tener, aún destinando fondos de funcionamiento». Es decir, la responsabilidad recae en la autonomía de acción de la propia escuela.

En cuanto a los curso pares de la ESO, Educación contesta que sólo era preciso cambiar algunos de los manuales, pudiendo el resto ser reciclados del año anterior. Además, revela que se ha intervenido en algunos centros donde «se ha pedido dinero» a las familias participantes «y se ha procedido a ordenar la rectificación de irregularidades, si las ha habido».

En octubre, en una intervención parlamentaria, el secretario autonómico ya trasladó la responsabilidad sobre la falta de gratuidad a las decisiones de los centros, si bien apuntó que salvo cuatro institutos todos tenían fondos de mantenimiento para cubrir los libros.