Las Provincias

Dos años de cárcel por arrancar a su expareja un dedo de un portazo

  • El suceso se produjo en el transcurso de una fuerte discusión en el domicilio donde residían cada uno quincenalmente para ejercer la custodia compartida con sus dos hijos menores

Le tuvo que abrir su hijo de 11 años la puerta para que pudiera recoger el trozo de dedo que le acababa de arrancar su exmarido. Ahora, un tribunal ha impuesto a un maltratador dos años entre rejas por seccionar a su expareja la falange en el transcurso de una fuerte discusión en el domicilio donde residían cada uno quincenalmente para ejercer la custodia compartida con sus dos hijos menores. Todo comenzó porque la mujer, que ya abandonaba la casa, le recriminó al sujeto lo sucia que dejaba la vivienda cuando ella no estaba, así como la dejadez con los aparatos que se rompían. Fue entonces cuando el individuo comenzó a golpear y zarandear a la víctima con violencia contra el marco de la puerta, según recoge la sentencia de la Sección Primera de la Audiencia Provincial.

Así, como el chaval de 11 años estaba siendo testigo de lo que ocurría, el hombre dio tal portazo que pilló el dedo de su expareja arrancándolo de cuajo. Ni los gritos de dolor y las súplicas de ella ni ver el miembro caído en el suelo de la vivienda hizo que Leonardo M.M., de 34 años, abriera la puerta. El hombre adujo que trataba de refugiarse porque la mujer le reprochó la falta de orden y le abofeteó, por lo que se trató de un accidente.

La Audiencia le impide además acercarse a menos de 300 metros a la mujer en tres años, a quien deberá indemnizar con 14.160 euros.