Las Provincias

Los detalles de la Selectividad se sabrán sólo cinco meses antes de las pruebas

Alumnos durante uno de los exámenes de la última Selectividad. :: jesús montañana
Alumnos durante uno de los exámenes de la última Selectividad. :: jesús montañana
  • La comisión gestora prevé que los criterios de corrección y los modelos de examen estén listos en enero pese a que antes se fijaban al inicio del curso

Una vez capeado el temporal político llega el momento de los técnicos. El diseño de los exámenes de la nueva Selectividad, la prueba final de Bachillerato que sustituye al modelo vigente en los últimos años y a la fallida reválida de la Lomce, se conocerá previsiblemente a mediados de enero. Es el plazo que maneja la Comisión Gestora encargada de su elaboración una vez entre en vigor la normativa estatal que dará carácter oficial a los cambios anunciados en las últimas semanas. Es decir, los profesores tendrán todos los detalles para preparar a los alumnos con apenas cinco meses de antelación teniendo en cuenta que las pruebas se realizarán a principios de junio.

Así lo anunció ayer Antoni Gil, coordinador General de las Pruebas de Acceso a la Universitat en la Comunitat durante la charla que impartió en la Politècnica dentro de las XVI Jornadas de Orientación. La idea es que de cara a enero las comisiones de cada materia hayan dispuesto del tiempo necesario para comparar los currículums de todas las asignaturas para elaborar los criterios de corrección y la estructura y los modelos de cada examen, así como el sistema de puntuación.

Antes hay que nombrar a los profesionales encargados por parte de las universidades y la conselleria, y no se puede olvidar que de las 25 asignaturas que se evalúan -sumando todas las áreas de los diferentes itinerarios de Bachillerato, no las que tienen que superar los alumnos- hay cuatro en las que es necesario empezar de cero, pues no existían en el modelo anterior al extraerse de la nueva estructura del Bachillerato de la Lomce. Son Fundamentos del Arte, Cultura Audiovisual, Artes Escénicas y Geología.

Gil destacó que el proceso se acelerará lo máximo posible y recordó que toda esta información se plasma en la tradicional guía a la que recurrían los centros en años anteriores y que solía estar lista en octubre, es decir, poco después de iniciado el curso. La premura de los plazos se debe a los cambios aplicados por el ministerio tras la presión de las autonomías, la comunidad educativa y el Congreso. Un peaje que tendrán que asumir los que menos culpa tienen: los alumnos de 2º.

En su intervención Gil habló de certezas y de incertezas, que no se podrán resolver hasta leer la letra pequeña de la normativa estatal, que debe llegar en cuestión de semanas. Es seguro que no habrá ni preguntas tipo test ni prueba oral de Inglés, que todo se organizará desde las universidades como hasta ahora y que la intención de la comisión gestora es que los cambios sean los mínimos imprescindibles.

También consideró, de la información de los últimos días, que por regla general los alumnos tendrán que hacer obligatoriamente los siete exámenes propuestos, aunque dos sirvan para mejorar la nota de cara a acceder a carreras con límite de plazas y especial demanda. Serán los equivalentes a los de la fase específica, hasta ahora voluntaria.

Añadió que se tendrán que modificar los coeficientes de ponderación, los que sirven para modular el resultado de esta última fase, y que la idea es mantener el acceso actual para alumnos de ciclos formativos. Más dudas generó la situación de los estudiantes del Bachillerato LOE o los de la vía de especialización deportiva, mientras que se espera que los que quieran subir nota respecto a sus resultados de años anteriores tendrán que pasar por el nuevo sistema. Eso sí, todo condicionado a la concreción de la normativa.

Antes de Gil intervino el secretario autonómico Miguel Soler, que recordó que la Comunitat llevaba meses reclamando un modelo similar a la Selectividad. Destacó que el título de ESO que se conseguirá no implicará limitación para proseguir los estudios en las diferentes vías (sea de la rama académica o aplicada) y desveló que existe la intención de que todos los centros de Secundaria con un tamaño medio oferten FP Básica en los próximos años. También reflexionó sobre la necesidad de mantener la repetición, sobre el título de ESO, que no existe en muchos países, o sobre los currículums.