Las Provincias

Las lluvias de los últimos días dan un respiro al campo alicantino

  • Las precipitaciones en el Bajo Vinalopó permiten ahorrar un riego en un mes de noviembre más húmedo de lo que preveían los expertos

Las lluvias registradas desde la última semana en Alicante «alivian la agonía del campo alicantino», permitiendo ahorrar un riego en el Bajo Vinalopó, pero la Asociación de Jóvenes Agricultores (Asaja) advierte de que son «insuficientes para atajar la pertinaz sequía y más teniendo en cuenta los escasos aportes que se están percibiendo del trasvase Tajo-Segura y la falta de soluciones en el Júcar-Vinalopó».

Salvo algunos episodios aislados de leve granizo en Albatera y Crevillent, no se ha producido ningún siniestro en cultivos ni frutales, sino que las precipitaciones han caído muy bien y «han dado un leve respiro en gran parte de la provincia».

Por zonas, en la comarca del Bajo Vinalopó se han registrado en total 24 litros por metro cuadrado, lo que ha supuesto casi un riego y ha desahogado la sequedad de la tierra, algo que favorece notablemente al inicio de la campaña de las hortalizas de invierno en el campo de Elche, que está a punto de comenzar.

En el Alto y Medio Vinalopó se han recogido alrededor de 20 litros con las precipitaciones del unes, «una lluvia que, en principio, no es necesaria para la uva de mesa, que se encuentra en plena campaña de recolección de la variedad Aledo».

Aun así, desde Asaja destacan que «las buenas prácticas agrarias y la calidad de los bolsos que están utilizando los empresarios agrícolas están protegiendo los racimos de Aledo, el fruto por excelencia para las doce campanadas de Nochevieja». Por tanto, salvo contadas excepciones, «no habrá daños de consideración» y se salvará la cosecha.

En la zona norte de Alicante, la comarca más beneficiada ha sido la Marina Baixa. En cultivos como el níspero, tan castigados por la pertinaz sequía, «las lluvias han proporcionado una pequeña tregua», se felicita Asaja-Alicante. A pesar de ello, los agricultores de la zona recalcan que son «insuficientes», pues «los acuíferos, las fuentes del Algar y el pantano de Guadalest siguen descendiendo y registrando mínimos».

Según la entidad, «la peor parte se la llevan la Marina Alta y las Montañas de Alicante, donde se han registrado cantidades mínimas de precipitación en zonas de interior, sin llegarse a superar los 13 litros por metro cuadrado, por lo que cítricos, uva de vino y cereza se ven perjudicados por un déficit hídrico muy severo desde hace meses que el húmedo noviembre no ha sido capaz de paliar.

Y eso que este mes ha sido especialmente húmedo. Según los datos del Laboratorio de Climatología de la Universidad de Alicante, el domingo se registraron lluvias moderadas. Destacaron los más de 21 litros por metro cuadrado de Busot, asociados a una pequeña tormenta local que entró desde el mar mientras que en Alicante capital la tormenta afectó de manera «muy irregular» a los barrios y pedanías.

En todo caso, el responsable del Laboratorio, el catedrático Jorge Olcina, advirtió de que las cuantías acumuladas son escasas ya que, por ejemplo, en la ciudad de Alicante se llevan 127 litros desde el 1 de enero cuando la media normal es de 325: «Tendría que habernos caído aquí, lo que ha llovido en Valencia ciudad para mejorar un poco las cosas».