Las Provincias

«Me crié entre diez hermanos y fue tan bueno que repetimos»

Mucho ha llovido desde las vacaciones que unieron a Tono y Paloma en Cabo de Palos. Exactamente, seis hijos, un regimiento de niños de literas de entre 18 meses y 13 años que crecen en Valencia. Son la 'resistencia' en la era de las microfamilias y dan continuidad a lo que vivieron en sus casas. «Me crié entre diez hermanos y fue tan bueno y que repetimos», explica Paloma Urdiales. En casa de Tono eran cinco. La pareja, un empleado de banca y una profesora de Infantil, pasó por el altar cuando ella tenía 21 años. Al año siguiente, la mayor ya estaba en el mundo. «Estábamos con el trabajo recién empezado. Estabilidad, a medias», confiesa. «Con los tres primeros fue duro, pero luego, con los otros, todo funciona como un engranaje. Eso sí, hay que ahorrar, optimizar, no acumular... Creo que muchas familias de hoy temen al compromiso de por vida y al sacrificio», razona la madre.