Las Provincias

Las menores maltratadas no denuncian

fotogalería

Jóvenes muestran lápidas simuladas con algunas de las víctimas de la violencia de este año. :: irene marsilla

  • Una juez lamenta que todos los casos son revelados por los padres y una psicóloga aboga por aumentar la terapia a los agresores

  • Expertos alertan de que las adolescentes son permisivas con la violencia y rechazan la protección

valencia. Hematomas, esguinces y signos evidentes de haber sido agredidas. El testimonio de unos padres desesperados por salvar a su hija del cadalso del machismo. Y, pese a todo ello, las jóvenes negando la realidad. Colocándose la soga al cuello.

¿Por qué no denuncias el maltrato?

Porque esto no es un maltrato.

¿No ves que tu novio te ha pegado?

No me ha pegado. Sólo me ha empujado.

Con años de experiencia en la lucha contra la violencia de género, la juez Herminia Rangel, titular del juzgado de violencia número tres de Valencia, es la encargada de alertar sobre mucho que se repite la anterior conversación. Los protagonistas serían una adolescente maltratada, la que responde, y un policía, un juez o un psicólogo, el autor de las preguntas. La conclusión, una alarmante realidad: las adolescentes de la Comunitat tienen muy poca conciencia de que están siendo maltratadas por sus parejas y muchas veces renuncian a la protección que puede suponer la diferencia entre la vida y la muerte.

Esta fue una de los mensajes lanzados por la juez en el transcurso de la jornada 'La violencia sobre la mujer. La mirada de los profesionales', organizada ayer por la Universidad Católica de Valencia San Vicente Mártir con motivo del día internacional de la eliminación de la violencia contra la mujer. «En todos los casos de jóvenes menores de dieciocho años que tenemos en los juzgados la denuncia la inician los padres porque observan hematomas o esguinces, pero las hijas no lo reconocen y rechazan las órdenes de protección, lo que es muy triste», describió la magistrada.

«A una chica le preguntas si su novio le ha pegado y contesta que simplemente le ha empujado», fue el detalle de la conversación que puso sobre la mesa la jurista. Rangel constató que las adolescentes, si no asumen una agresión como un maltrato, por descontado tampoco consideran violencia machista las numerosas faltas de respeto de sus novios. Ni el dictatorial control que ejercen sobre ellas, exigiéndoles por ejemplo que les manden constantemente su ubicación por GPS a través del móvil. La magistrada subrayó en la Católica cuál es el principal y peligroso caldo de cultivo de estos casos: el uso de las redes sociales, el móvil y el Whatsapp La geolocalización enviada a sus parejas, o incluso fotos para ver con quién están, son situaciones constantes entre adolescentes. Las menores «confunden el control y los celos con muestras de amor».

La juez considera muy positiva la actual legislación contra la violencia de género y subrayó que los juzgados funcionan, «pero faltan buenos equipos asistenciales, son insuficientes, que puedan prestar una ayuda plena e integral tanto a las madres como a los hijos».

En la jornada celebrada en la UCV participó también María José Beneyto, decana de la Facultad de Psicología de la Universidad, quien advirtió que «tratar psicológicamente a la víctima y prescindir de la ayuda al agresor es insuficiente». La especialista enfatizó que someter a terapia al maltratador es «un camino para reducir la violencia, proteger a la víctimas e interrumpir la cadena de transmisión intergeneracional y al aprendizaje observacional por parte de los hijos».

Beneyto defendió que, «a pesar de que hoy en día aún encontramos voces en contra, el tratamiento psicológico de los hombres que ejercen violencia contra sus parejas es necesario. Es imposible cerrar el círculo de atención integral si no se incluye también al maltratador».

Discriminación social

En el día internacional no sólo se alzó la voz contra el maltrato físico. También contra la violencia machista menos evidente, pero igual de extendida, como la discriminación de las mujeres en la sociedad. Casi la mitad de los jóvenes españoles de 16 a 29 años cree que las empresas ejercen algún tipo de trato desigual hacia las mujeres. Si bien el 45% considera que las empresas no ejercen ningún tipo de discriminación en función del sexo, prácticamente la misma cantidad (44%) cree que sí que se hace con las mujeres, según un estudio difundido ayer por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud. El 73% de los encuestados también estiman que los salarios de las mujeres son mucho menores que los de los hombres

Con motivo del día internacional, la Unidad de Familia y Mujer (UFAM) de la Policía Nacional ha recibido dos reconocimientos por su labor, uno de la Delegación del Gobierno y otro de la Concejalía de Igualdad y Políticas Inclusivas del Ayuntamiento de Valencia. El Ayuntamiento también premió ayer el trabajo de la activista y profesora Charo Altable, integrante de la UFAM y del grupo Gamma de la Policía Local, por su lucha contra la «pandemia» de la violencia machista.