Las Provincias

Una imagen de la embarcación intervenida.
Una imagen de la embarcación intervenida. / CNP

Cae una red de narcotráfico que blanqueó en torno a 2 millones de euros

  • Los investigadores creen que los criminales usaban un restaurante de comida mexicana abierto en el centro de Alicante para blanquear parte del dinero

Cuatro personas de entre 35 y 55 años, de nacionalidades alemana y española, han sido detenidos por, presuntamente, formar parte de una red que blanqueó, al menos, dos millones de euros procedentes del narcotráfico.

Según la Policía Nacional, el principal responsable cumple condena en Dinamarca por tráfico de drogas mientras que la red usaba un entramado de testaferros y diversos paraísos fiscales (en el estado norteamericano de Delaware y la isla de San Vicente y Granadinas) para blanquear el dinero del tráfico de drogas.

Además, los investigadores creen que un restaurante de comida mexicana abierto en el centro de Alicante iba a ser usado para blanquear parte del dinero.

Se han incautado tres embarcaciones de lujo, siete vehículos de alta gama y dos propiedades inmobiliarias, además de un chalet de lujo en la zona de la Coveta Fumà, en El Campello, por un importe total de cerca de 2 millones de euros.

La operación es una continuación de las investigaciones iniciadas por funcionarios del Grupo I de Estupefacientes de Alicante y del Servicio de Vigilancia Aduanera, que en diciembre de 2014 desarticularon una organización criminal de narcotraficantes asentada en España y Dinamarca, dedicada a la introducción de importantes partidas de hachís al país nórdico vía terrestre.

La droga se transportaba dentro de camiones de mercancías, y entonces se procedió a la detención de 22 personas, 14 en Dinamarca y 8 en España, así como a la incautación de 800 Kilogramos de hachís.

Paralelamente, los agentes trataron de aclarar el destino de los fondos obtenidos y descubrieron que un matrimonio alemán y un despacho profesional experto en crear y gestionar sociedades 'off-shore' actuaban como testaferros, coordinados por el líder de la organización delictiva, para, mediante los paraísos fiscales, ocultar el origen de su dinero.

Desde ese despacho y con los fondos ilícitos se invertía en el sector inmobiliario de Alicante, zona en la que el grupo se había asentado huyendo de la presión policial en Dinamarca.