Las Provincias

El ministro y los rectores sellan el pacto para que la reválida sea idéntica a la vieja Selectividad

  • La prueba de acceso a la Universidad constará de seis exámenes, todos de troncales de primero, y no habrá oral de Inglés ni preguntas tipo test

La polémica reválida de la Lomce que este año dará acceso a la Universidad ha quedado finalmente en una copia casi idéntica de la derogada Selectividad. El ministro de Educación, Íñigo Méndez de Vigo; y el presidente de CRUE-Universidades Españolas, Segundo Píriz, ratificaron ayer su acuerdo sobre la Prueba de Evaluación de Bachillerato, que será prácticamente igual a la anterior. La presión de la comunidad educativa y de la oposición han terminado imponiéndose, dejando casi vacías de contenido las reválidas.

El Ministerio de Educación señaló ayer que el ministro expuso las modificaciones que se han producido en el diseño de la prueba de acceso y admisión a la universidad. «Con estos cambios el Ministerio ha fijado una estructura similar a las antiguas PAU, facilitando a los estudiantes su realización y su preparación, reduciendo la incertidumbre a la que se tienen que enfrentar los jóvenes, y manteniendo el distrito único», añadió.

En la nueva configuración, los estudiantes sólo se tendrán que examinar de las asignaturas troncales de segundo curso de Bachillerato. Además, Educación recalcó que se asegura la participación de las universidades -en coordinación con las comunidades autónomas- en su realización y el mantenimiento del distrito único en la admisión.

El pasado viernes 17 de noviembre el propio Píriz reveló que también había pactado con el Ministerio que la prueba constará de seis exámenes, todos ellos de asignaturas troncales del currículo de segundo de Bachillerato, y cuatro de ellos puntuarán sobre 10, mientras que los otros dos servirán para subir la nota hasta 14, aunque todos ellos serán obligatorios. Este aspecto no estaba aún recogido en el último borrador conocido del decreto ley que el ministro abordará el próximo lunes 28 de noviembre con las comunidades autónomas, y que podría quedar reflejado en la orden ministerial que lo desarrollo.

Así, la prueba final de segundo de Bachillerato, definitivamente, será igual que la PAU. Ni habrá por primera vez preguntas orales en el examen de lengua extranjera, ni preguntas tipo test en el resto de materias, ni más número de exámenes, ni asignaturas de primer curso, ni pruebas adicionales para poder entrar en cada universidad.